
Warren Madrigal mostró carácter, fuerza y determinación para ser el primer defensor de la Selección de Costa Rica; también, el atacante que puede aspirar a no ser solo una promesa a futuro.
El juvenil morado se mostró encarador, agresivo y muy comprometido con la camiseta de la Selección Nacional.
Warren logró desempeñarse en todo el frente de ataque. El saprissista empezó como extremo por izquierda, también anduvo por derecha y cerró el compromiso como delantero centro. Se entregó por completo, chocó, buscó desequilibrar, no le tuvo miedo al ‘uno contra uno’ y fue a pelear cada balón como si fuera el último.
Madrigal de hecho tuvo una ocasión para marcar, pero prefirió asistir a Aarón Suárez en el 2 a 0.
“Podemos jugar con un ‘9′ que tiene diagonales; eso es importante”, afirmó Gustavo Alfaro, entrenador patrio.
Warren también estuvo cerca de su diana y la buscó por medio de cabezazos y remates de larga distancia. Los primeros no encontraron dirección al marco; el segundo fue directo pero el portero logró controlar.
Madrigal ante El Salvador demostró ambición y levantó la mano como una opción para reforzar una ofensiva de Costa Rica que depende muchísimo de lo que Joel Campbell y Manfred Ugalde puedan dar.
Un punto que el propio Gustavo Alfaro detalló que tienen que mejorar todos los futbolistas del ámbito local es jugar a dos toques de balón máximo. Para el Lechuga es trascendental lograr que la Selección entre en el ritmo internacional con pocos toques y mucho pase.

