
Óscar Ramírez está preocupado por el momento actual del fútbol tico y sintió que llegó la hora de decir algunas cosas que se tenía guardadas.
El Macho habló largo y tendido en el programa Fútbol Mundial, en Columbia, con el periodista Leonardo Cordero. El primer señalamiento lo hizo de forma directa hacia la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), porque su criterio es que la formación y la corrección tienen que darse desde las bases.
“La Federación ahí tiene que meter mano y para mí, por ejemplo España, todos los chiquitos juegan de la misma manera en la Selección, todos tienen la misma metodología y qué pasa con eso, que los entrenadores van a encontrar un grupo, un trabajo ya de ocho años acumulados con la misma metodología”, expresó Óscar Ramírez.
Mencionó que lo más difícil es convocar y en dos días hacer que el equipo juegue unificado en criterios.
“Viera qué complejo cuando te llegan de una manera y estás corrigiendo a muchachos nuevos, eso es un tema interesante”.
Recordó que el grupo del 2014 logró la hazaña y él lo mantuvo para ver qué más podía sacar.
“Pero había que construir una Sub-20 en esos procesos del 2018 para acá, que yo no tuve injerencia en eso y la Federación para mí está fallando en que necesitamos esa parte de metodología, que los chiquitos se trabajen y formar entrenadores”.
A él le parece increíble que haya jugadores de Selección Mayor que no dominan los conceptos básicos, como la diagonal hacia adentro, o que “usted ve los centros de Costa Rica y puña… Antes decían que un buen centro era medio gol, o un gol, pero dónde están, si ahora lo que hacemos es pegársela a los rivales”.
También lo inquieta ver a los laterales nacionales en labores de marca.
“Todos cogen para adentro y yo digo Dios mío, pero por qué no se corrige. Eso es trabajo de liga menor. Hay que hacer profesores de defensas, hay que hacer profesores de volantes. Muchas veces hablan del físico, que va y viene y esto y lo otro, pero lo importante en el fútbol es la toma de decisiones”.
El Macho recordó que a él todo el mundo le criticaba a Johnny Acosta, pero dijo que es un jugador que se sabía lo de él, manejar la línea y era la voz a la que jugadores como Francisco Calvo y Kendall Waston le hacían caso.
“Y ese es otro tema, la boca. La boca vale un montón. Cuando usted tiene conocimiento y sabe lo que va a pasar, entonces usted advierte. Un muchacho de 12 años llega a los 30 con los mismos defectos, con las mismas situaciones y en un Mundial eso se nota, porque un error te da el gol”.
Para él, no hay más camino que las repeticiones para ver mejoría. Y puso ejemplos específicos.
“Hay un muchacho (Alonso) Martínez de Alajuela, el de Isla Chira, que se fue. Cuántas diagonales hacía y quedaba frente al portero y no tenía efectividad. Álvaro Saborío en Saprissa empezaba a pegar las bolas en el pecho al portero, al poste o las tiraba porque no es técnica finita”.
El Macho recordó que él se puso a trabajar con Saborío en eso. Vio unas 30 escenas para detectar el fallo, porque hacía bien el recorrido y eliminaba la línea. Sin embargo, cuando llegaba frente al portero, siempre tenía la bola en medio de los pies.
“Lo único que le queda es pegar fuerte con el empeine, pero si llega perfilado, la bola acomodada hacia su perfil, puede amagar al portero, o se la tira entre las piernas y lo engancha con derecha, o si viene rápido la tira y sale hacia el otro costado, tiene tres o cuatro opciones para el gol”.
Comenzamos a practicar y recordó que hubo una gran mejoría. Eso fue en el pasado, pero en el presente, Ramírez nota muchos problemas más.
“Los errores defensivos… Vi la final, en la final hay un error por ejemplo en el tercer gol, de este muchachito (Suhander) Zúñiga, verlo retrocediendo casi cayéndose dice uno y los perfiles. Cómo este muchacho no sabe la intención del rival y estar perfilado porque casi se cae y él no sabía dónde estaba el rival. Entonces, vos lo ves haciendo ese error, pero en una final vale que no tiene el recurso defensivo. Porque es muy bueno de media cancha para arriba, porque era volante y lo tiraron ahí”, afirmó.
El Macho dijo que ahí quedó en evidencia que en su formación no se pensó en la corrección defensiva y que es algo que cualquier futbolista necesita.
“Yo lo ocupo porque ataca muy bien, ¿y defiende bien? Y cuando tiene que defender si no tiene los recursos le van a pasar un montón de situaciones, por dar un ejemplo y no es que lo estoy criticando. Es simplemente que uno dice: ‘Caramba, esto es de trabajo’. Y por qué ese muchacho no se corrigió desde que estaba en liga menor y ya tiene que saber”.
Óscar Ramírez reiteró que saberse el puesto y saber lo que tiene que hacer es básico para cualquier futbolista.
“Aquí en Costa Rica llega un chiquillo de 12 años que a los 18 es igual, a los 24 es igual y no se corrige. Estamos trabajando con gente que uno veía un partido y decía qué jugador, pero ya cuando lo tenés en cancha y estás con él juepuña, le falta esto, el otro y ves un montón de cosas que uno dice mejor me hubiera quedado callado. Ahora tengo que corregirlo para mejorarlo”.
Para él, la clave está en la metodología y los buenos profesores. Dijo que si la educación en primaria, secundaria y hasta universitaria es repetitiva, en el fútbol debe ser igual
“Vos hacés un examen de Español y Matemáticas y a los dos días te pregunto del examen y ya todo se te olvidó. Pasa con la línea de cuatro, con el trabajo de líneas. Trabajás una semana y uno dice qué bien, ya se la aprendieron, ya saben. En la segunda semana hay errores y la tercera es un desastre. Entonces, hay que trabajar, para volver a recordar, pero eso está basado en la educación”.
Ahí le añadió fuego a la hoguera, al recordar que la escuela moderna habla de entrenamientos que duran como máximo una hora con 20 minutos. Su punto aquí es que cómo se corrige si ni tiempo hay para entrenar.
“Hay un montón de defectos que se hacen notar si no hay trabajo”. Añadió que si eso no se practica, al mes, ese equipo va a ser un desastre.
“Me pasó con un muchacho que fue una de las figuras del 2014. Llegábamos, hacíamos los cambios, el hombre recepcionaba hacia donde venía el rival. Y yo decía pero le vas a hacer un hueco por la panza la tipo para centrar. No, hacia el momento en el que él viene le tirás la bola hacia una zona más adelante y él cambiará de ruta”.
Para Óscar Ramírez, un cambio generacional no puede hacerse de golpe.
“Si me cambian al muchacho, me ponen otro y me ponen otro, no hay trabajo acumulado. Él es de otro equipo, viene de otra cosa y cómo vamos a corregir. Lo único es el trabajo de coordinación de líneas, pero no hay tiempo. Si hay un trabajo de liga menor, facilita”.
Tampoco le gusta la moda de aislarse, de los audífonos y de jugar callados entre ellos.
Pero insiste en que hay que tener cuidado con los jóvenes.
“Si todavía no dominan el puesto, si todavía no tienen conocimiento del juego, cómo van a solucionar. A mí me pasó una vez con Saprissa, me fui a Santos y me pusieron ocho carajillos. Yo le puedo ayudar a los dos que están a la par mía un poquito, pero ya con ocho no. Era una loquera y los chiquillos se volvían a ver como idos, porque no tienen soluciones porque están aprendiendo”.
Dijo que el problema es mayor cuando los jóvenes empiezan a aparecer para evitar cuestionamientos.
“Es grave si lo han hecho para que la prensa no me critique, porque hay gente que se acomoda y toman decisiones para que los periodistas no los jodan. Ojo, ojo…”.
Según el Macho, no puede normalizarse que un muchacho tenga tantas carencias y no se haga nada.
“Si no sabe marcar, si no sabe centrar y si no conoce el juego, caramba, cómo va a jugar. Va a tener que caminar unos ocho años para que a los 28 entienda cómo es el juego y ya para qué, si eso tiene que aprenderlo desde pequeñito”.
Óscar Ramírez mencionó que el tico es tan emotivo que “cuando nos critican, nos basurean, nos tiran por el suelo, ojo, porque somos capaces de hacer cualquier cosa. Lo hablo en lo deportivo, en sociedad y en cualquier cosa”.
Recordó que en sus tiempos, siempre había mejenga y que eso le ayudaba al futbolista a coger eso que le da la calle. Hoy no se acostumbra en las ligas menores de los clubes y es algo que deben ver cómo se compensa.
El Macho también le envió un mensaje a la dirigencia del fútbol tico en general.
“Es duro lo que vaya a decir, pero qué difícil para uno cuando es cuestionado y los jueces no tienen el conocimiento. En los equipos europeos los que están son los exjugadores. Yo llego a la Selección y tengo Evaristo (Coronado), (Erick) Lonis, (Álvaro) Mesén, estudiados y a la vez se te facilitan cosas, con el conocimiento vivido por ellos.
“Pero muchas veces se encuentra uno a gente que se mete algunos por figurar, otros porque es un medio para llegar a otros medios y van con otros intereses, lucran del fútbol y cuando vienen las cosas, porque también hay gente del fútbol que es mala, mala consejera que no les fue bien y entonces lo que hacen es destruir y esa gente está cerquita y los consejos son malos, con mala leche”.
También hizo una advertencia clara y directa: “El futbolista nuestro debería prepararse para asumir ciertos roles, principalmente en la enseñanza. Si no mejoramos la enseñanza nos va a pasar Nicaragua, nos va a pasar El Salvador, nos va a pasar todo el mundo, porque en esos pueblitos está la calle, aquí en pocas zonas.
“Si los clubes no mejoran esa parte en la liga menor vamos a seguir teniendo gente con déficit y si no corrige en la Federación, tampoco. Es decir, cada vez vamos en deterioro. O llega gente del fútbol que facilite o vamos a seguir en eso, pidiendo consejos”, finalizó.
