
Desde el día anterior Luis Fernando Suárez había dado su alineación. El grupo de la Selección Nacional sabía que Costa Rica iría con un plantel lleno de jóvenes al cotejo contra Estados Unidos, sobre todo porque no se correrían riesgos de cara al repechaje ante Nueva Zelanda, en junio próximo.
Una hora antes del juego, cuando los futbolistas se estaban cambiando en el camerino principal del Estadio Nacional, los tres capitanes de la escuadra, Keylor Navas, Bryan Ruiz y Celso Borges, decidieron tomar la palabra y hacer propia la charla técnica. No fue una situación planeada, más si conversada con Luis Fernando Suárez, estratega nacional, quien estaba de acuerdo: transmitirle confianza a los muchachos podía ser en ese momento más valioso que un repaso de posiciones, funciones, tácticas y estrategia.
El colombiano en su equipo titular puso a Orlando Galo, Ian Lawrence, Carlos Martínez, Brandon Aguilera, Jewison Bennette, Anthony Contreras, Carlos Mora; sin dudarlo, luego añadió de cambios a hombres como Douglas López.
Keylor fue enfático en que el partido había que disfrutarlo, sobre todo por el escenario que se presentaba: un Estadio Nacional a reventar y un rival que siempre es atractivo de enfrentar: Estados Unidos.
También recalcó en la importancia de jugar tranquilos, sin presión. Navas insistió varias veces en que si ellos fueron tomados en cuenta por Luis Fernando Suárez fue porque tenían todas las condiciones para estar en una Selección Nacional, además de que profundizó en que el grupo los respaldaría ante cualquier situación.
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También hablaron Celso Borges y Bryan Ruiz.
El aliento fue lo que sobró en el encuentro. Ruiz y Celso pidieron que se olvidaran de la presión, sino que más bien se hiciera un partido tranquilo.
“Es una noche para jugar sin miedo, gente, sin temor. Hay que salir a jugar sencillo y como ustedes saben”, acotó Borges.
Bryan por su parte recalcó en que el apoyo de todo el grupo siempre estaría, independientemente del resultado o de las diferentes situaciones de juego que se podrían presentar.
Al final la charla fue muy tranquila. Los juveniles como Carlos Martínez y Brandon Aguilera agradecieron el apoyo, se quitaron la presión y fueron enfáticos en que sintieron un respaldo tremendo de parte los líderes.
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La famosa charla para el equipo novato que presentó Costa Rica ante Estados Unidos, el cual entregó tres puntos, no fue nada del otro mundo, pero sí tuvo las palabras precisas en el momento indicado, esas que favorecieron la puesta en cancha de la mejor versión de los nuevos prospectos.
El resto de la historia usted la conoce: la personalidad mostrada por Brandon Aguilera en la distribución del balón, el despliegue y espíritu cobativo de Anthony Contreras, además de su olfato de gol, el atrevimiento de Jewisson Bennett, la gallardía en la marca de Carlos Martínez, el talento de Carlos Mora, el pundonor de Orlando Galo, el ida y vuelta de Ian Lawrence... la victoria para atesorar.
