Steven Oviedo. 15 noviembre, 2016
Joel Campbell vence con su remate a Brad Guzan y se dirige a celebrar con la afición. | JOSÉ CORDERO
Joel Campbell vence con su remate a Brad Guzan y se dirige a celebrar con la afición. | JOSÉ CORDERO

Joel Campbell se volvió loco ante Estados Unidos, uno de sus rivales favoritos para anotarle en Concacaf. El número 12 de la Sele les hizo dos joyas a los gringos, además que bailó a la zona defensiva sin piedad.

El atacante ingresó de cambio en el complemento, pero eso no lo desmotivó para alcanzar un rendimiento excepcional.

Campbell montó su espectáculo y desde el minuto 67’ fue un verdadero dolor de cabeza para los zagueros gringos.

El primer gol que consiguió el jugador del Sporting Lisboa llegó en el 74’, cuando un pelotazo de Rónald Matarrita fue incontrolable para el defensor John Brooks; Joel se apoderó de la pelota, le mandó un caño al rival y definió con tranquilidad frente a Brad Guzan.

La jugada hizo al público enloquecer, al punto que los aficionados se llevaron la mano a la boca como gesto de admiración.

El otro tanto también tuvo mucha calidad y llegó de nuevo por conexión con Matarrita.

El lateral izquierdo habilitó al ofensivo, quien bajó la pelota con una técnica exquisita y cuando enfrentó nuevamente a Guzan, le hizo un amague y anotó.

La celebración volvió a las gradas del Nacional y Campbell solamente respondió a la algarabía de la gente con su celebración de soldado, esa misma que utilizó rumbo a Brasil 2014 cuando le marcó una diana a EE. UU.

Además, le hizo otro tanto al equipo de Jürgen Klinsmann en un amistoso, por lo que ayer sumó su cuarta celebración.

“La verdad estoy muy contento por el equipo, agradecido con Dios por disfrutar una fiesta más. Contento por el triunfo que es de todos”, detalló en zona mixta.

El exjugador del Real Betis de España se quita mérito y resalta el trabajo grupal. “Un partido para todo el equipo que hizo un gran sacrificio”, declaró.

Campbell no esconde que quiere volver a ser el estelar de la Sele , por lo que esa es su próxima meta de cara a los duelos eliminatorios de marzo frente a México y Honduras, ambos de visita.

“Obviamente voy a luchar por ser titular, pero hay que aceptar las cosas con humildad y hay que seguir trabajando. Dios tiene su momento perfecto, por dicha pude anotar y ayudar”, explicó.

El tico ahora tiene el reto de convertirse en estelar indiscutible del Sporting Lisboa.

El calendario que viene para el plantel verdiblanco le puede ayudar a conservar la motivación, debido a que el 22 de noviembre chocará ante el Real Madrid.

“Yo soy una persona muy tranquila. Así como me han tocado los aplausos, también me han tocado los silbidos, ahora solo hay que seguir trabajando para continuar creciendo”, concluyó.

Joel se dejó llevar por su locura y enloqueció a la afición tica.