
Kingston, Jamaica
Maureen Garita no lo pensó mucho para dejar su trabajo de 15 años en la agencia del Instituto Nacional de Seguros (INS) en Heredia, hacer maletas y salir del país.
A su esposo Rafael Romero le salió una oportunidad laboral en Jamaica, esa paradisíaca isla anclada en el Caribe, a dos horas de Costa Rica en un vuelo directo.
Él es administrador financiero en la empresa de petróleo Total y llegó a Kingston hace dos años, con Maureen y sus hijos Alejandro de 16, Rafael de nueve y Lía de ocho.
La calidez de la gente los atrapó; esa misma amabilidad que ha caracterizado a los costarricenses.
"Las personas aquí son muy amables, uno puede hablar con ellos y son muy atentos", explicó Garita.
También les encantan las bellezas naturales de este país, que van desde playas hasta montañas con majestuosas cataratas y otros atractivos. Otra coincidencia con el nuestro.
"Ya casi conozco toda la isla; es muy fácil. El mar es lindísimo", agregó Garita.
Por todo eso, ella cree que Jamaica es como Costa Rica de hace 20 años. Quizás esa es la razón por la que dice sentirse tan a gusto, aunque admite que le hacen mucha falta sus familiares y amigos.
Ellos no conocían este nación caribeña de habla inglesa. Ahora que son parte de ella, tienen claro que es muy diferente a lo que muchos podrían pensar, en temas como seguridad y trato de las personas.
Quizás lo que más se le complicó al principio fue manejar por el lado izquierdo, mientras que en Costa Rica se hace por la derecha.
Dice que sus hijos no han tenido problemas para adaptarse a los centros educativos, ni mucho menos a la comida, que suele estar bien cargada de condimentos que la hacen un poco picante, aunque tolerable y sabrosa.
Garita reveló que hay 21 ticos registrados como habitantes de Jamaica. Nuestro país no tiene consultado en Kingston, sino una oficina comercial. Ella en particular, conoce a dos.
De Jamaica le llama la atención que todos los autobuses son del gobierno, que están en buen estado y que la frecuencia es bastante buena, lo que permite moverse con facilidad.
Esta familia ya fue adoptada por los jamaiquinos, y sienten con el mismo calor del hogar.
