Selección Nacional

Diez razones (más allá de malos partidos) que tienen a Costa Rica al borde del abismo

El camino a Catar 2022 arrastra problemas añejos, incluso de clasificaciones perdidas hacia mundiales menores. Aquí hacemos conteo de algunos de ellos

La eliminatoria hacia Catar 2022 se convirtió, rápidamente, en un presente decepcionante para la Selección Mayor de fútbol.

Seguramente todos estamos de acuerdo en que los tres partidos fueron muy malos para la Tricolor, pero más allá del funcionamiento táctico o el desempeño de ciertas figuras, hay razones determinantes para llegar al punto donde está ahora el equipo patrio.

1. Ausencia en mundiales menores: Entre el 2011 y el 2019 Costa Rica no acudió a tres mundiales Sub-17 tres Sub-20 y dos Juegos Olímpicos. En medio sí tuvo participación en la India 2017 (Sub-17) y en Corea del Sur (Sub-20).

Pero quedar fuera de las otras copas del mundo le quitó la posibilidad a jugadores de ganar experiencia y completar los procesos.

Si bien para las últimas eliminaciones (hacia el Mundial Sub-17 de Brasil y Sub-20 de Polonia) aún estos futbolistas son muy jóvenes, ya perdieron la opción de sumar minutos de talla mundial.

2. Generaciones perdidas: Precisamente, por esos ciclos inconclusos, hoy sí se nota un vacío en la Mayor, no solo en cuanto a edades, sino también calidad. Para muestra es que Costa Rica sigue esperando el relevo de Bryan Ruiz.

Un ejemplo es la generación eliminada de la Copas del Mundo Sub-17 de México 2011 y Sub-20 de Turquía 2013.

Futbolistas como Joseph Mora, Dylan Flores, Mayron George y David Ramírez han tenido algún paso por la selección absoluta pero hoy ninguno forma parte de ella.

Otro grupo perdido es el que inició el proceso para ir al Mundial Sub-17 de Emiratos Árabes en el 2013, al mando de Edson Soto. Actualmente solo Rándall Leal sigue siendo llamado y sin asumir un rol importante.

3. Jugadores con pocos partidos en la Mayor: Muchos futbolistas están asumiendo la eliminatoria hacia Catar 2022 teniendo poca o nula experiencia con la Selección Nacional. Si bien es parte de abrirle camino a nuevas generaciones, hay futbolistas que aparecen con pocos partidos y en su mayoría amistosos, no por torneos oficiales.

Jefferson Brenes, de 24 años, es un ejemplo. Tan solo sumaba cinco compromisos (dos fogueos) antes de jugar contra Panamá y Jamaica.

También está la otra cara de la moneda, jugadores de mayor edad pero sin roce en el equipo mayor. Uno de ellos es Jonathan Moya, de 29 años y quien desde 2015 hasta ahora apenas tenía nueve cotejos. Mismo caso de Ricardo Blanco, debutando a los 32 años en una eliminatoria y con un pasado de apenas siete juegos antes de esta eliminatoria.

4. Sin continuidad: Los cambios de técnicos (hasta ahora hubo tres) también provocan la dificultad para consolidar jugadores en un puesto.

Gustavo Matosas llamó nombres que hoy ni siquiera son tomados en cuenta y lo mismo sucedió con Rónald González. Es decir, minutos valiosos que actualmente no le están dando frutos al grupo.

En esa lista se podría mencionar a Allan Cruz, Mayron George, José Guillermo Ortiz, Dylan Flores o Luis Díaz. También tuvieron minutos Ronaldo Araya, Bernald Alfaro, Ian Smith, Pablo Arboine o Cristopher Núñez.

5. Mala elección del técnico: La elección de Gustavo Matosas como cabeza de la Selección Nacional hacia Catar 2022 terminó siendo una pésima elección. El estratega ni siquiera cumplió un año de contrato, el cual prácticamente se perdió en el proceso.

Pese a la creación de una comisión técnica, la cual trabajó creó una matriz para evaluar a los candidatos y realizó varias entrevistas, meses después en la Fedefútbol admitieron que esa fórmula omitió aspectos importantes, como conocimiento del área, manejo de la ideología del costarricense y el trabajar previamente con selecciones.

6. El aburrimiento de Matosas: Sí, la Fedefútbol falló, pero para mala suerte de la Sele, el equipo se topó con un técnico poco comprometido con la intención de asistir a Catar 2022. Sus palabras fueron enfáticas y refuerzan la idea de que Costa Rica perdió 8 meses de trabajo: “No sabía que ser técnico de una selección era tan aburrido”.

7. Se tardó para comenzar el proceso: La elección de Matosas tardó mucho más de lo pensado y entre julio 2018 y enero 2019 (cuando comenzó a trabajar en cancha el uruguayo) la Selección Nacional no tuvo un técnico fijo.

8. Ahora sí, Rónald. Fue el técnico interino mientras buscaban un entrenador fijo. Es decir, no pensaron que podía asumir el rol de cabeza de grupo, pero cuando Matosas renunció, la nueva matriz de la Fedefútbol sí coincidió con las características de Rónald González.

“Hicimos un análisis con cada uno de la actualidad del área, lo que ocurre en las islas y el fútbol internacional… Esa matriz no se va a equivocar, es muy completa y científica”, dijo Carlos Watson en octubre de 2019.

9. Inestabilidad del banco: La historia dice que entre más estable es el banquillo mejor. Evidentemente hacia Catar 2022 no ha sucedido esto.

Para Corea y Japón 2002, la Nacional empezó con Gilson Núñes, pero ante su renuncia Alexandre Guimaraes empezó de inmediato con el conocimiento previo del grupo. Fue una eliminatoria casi perfecta.

Hacia Brasil 2014 hubo dos estrategas: Ricardo Lavolpe comenzó, pero su renuncia se dio con tiempo para recomponer y Jorge Luis Pinto pudo dirigir amistosos, Uncaf, Copa Oro y eliminatoria completa.

Hacia Rusia 2018 la primera opción fue Paulo César Wanchope, pero antes de empezar ese camino, lo relevó Óscar Ramírez, quien pudo completar todo el proceso.

10. Nuevo técnico con la eliminatoria encima: Poco espacio de trabajo de Luis Fernando Suárez, por ser nombrado con la eliminatoria encima. Cuando esto sucede o se cambia de entrenador en medio camino, las noticias suelen ser desalentadoras.

Eso no pasó en los mundiales 2002, 2014 y 2018, a los que se clasificó con tranquilidad. Pero sí ha sucedido cuando se sufre más o no se clasifica: Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

En el primer proceso estuvieron al mando Steve Sampson, Jorge Luis Pinto y luego Alexandre Guimares, quien recompuso el rumbo pero el rendimiento en la Copa del Mundo fue desastroso.

Para Sudáfrica también hubo varios cambios, se empezó con Hernán Medford, luego asumió Rodrigo Kenton y finalmente se intentó que René Simoes salvara un barco que se terminó hundiendo.

Fiorella Masís

Fiorella Masís

Periodista con nueve años de experiencia, seis de ellos en la sección deportiva de La Nación. Actualmente se encarga de la cobertura del Deportivo Saprissa y de deportes como atletismo, natación y triatlón. Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina y licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.