San Petersburgo, Rusia.- Por más que intentan pasar de página, la derrota de Costa Rica contra Serbia (1-0) en su debut en el Mundial Rusia 2018 dejó resaca y jaqueca.
El semblante de los jugadores cambió y en la práctica de este lunes, en San Petersburgo, ya no habían tantas risas.
Viene un reto mayúsculo, porque el viernes, a partir de las 6 a. m. (hora nacional), la Sele se enfrentará a Brasil, juego vital en que la Nacional planea jugar al contragolpe, sin que eso signifique encerrarse en el área.
Sin tiempo que perder, los ticos están metidos de lleno en corregir errores y con el objetivo de hilvanar la estrategia perfecta que le permita a Costa Rica regresar a la vida en la cita mundialista.
¿Cómo estaban los jugadores un día después de la cachetada propinada por Serbia?
"Un poco dolidos, queríamos un resultado positivo, no se logró, pero sabemos que el Mundial ha presentado ciertos factores que nos dan vida todavía, el resultado de Brasil contra Suiza (1-1) nos deja pensando y cerca. Si hacemos un buen partido, que es difícil, pero no imposible, vamos a estar ahí", mencionó Daniel Colindres.
A su criterio, la Selección tácticamente estuvo muy bien parada y manejó conceptos muy buenos.
"Solo nos faltó concretar las opciones que nos quedaron. Creo que hay que pulir errores, uno que otro concepto que hay que pulir y tratar de concretar las opciones que quedan".
Contó que después del juego, los seleccionados descansaron, algunos que tuvieron golpes pasaron a terapia, masajes y fueron a entrenar para "bajar un poco el estrés".
"El resultado (derrota) lo que genera es un escepticismo ahí, un sinsabor, el estrés del viaje, de los traslados y puede generar estrés el resultado también".
Al consultársele cómo enfrentar a Neymar y compañía, dijo que igual que ante Serbia.
"Tácticamente fue muy bueno, las primeras opciones fuimos nosotros los que las tuvimos, no las concretamos, ahí fue el mayor pecado que tuvimos, pero tácticamente muy bien, el equipo propuso, tuvo la bola por momentos. Contra Brasil hay que hacer lo mismo defensivamente, solo que si quedan una o dos, tratar de concretarlas".
Colindres cree que una de las claves será el orden defensivo, porque tanto Brasil como Suiza "son equipos muy fuertes, pero no son imposibles".
Además, destaca que la Tricolor no está improvisando y que el trabajo tiene que dar resultados.
"Yo creo que este es un equipo de años, la tranquilidad que lo caracteriza creo que es el principal factor que nos puede beneficiar, vamos a tratar de entrenar mejor o tratar de pulir los errores que tuvimos en el partido y tratar de hacer las cosas bien para enfrentar los partidos que vienen".
Él no cree que la Mayor careciera de contundencia, sino que "tuvimos una o dos opciones claras, pero no se concretó y lo que hay que hacer en estos torneos es concretar las opciones que le quedan a un país como Costa Rica y después manejar el partido".
Por su parte, Kendall Waston admitió que tanto en el camerino como en la cancha, todos en la Selección sentían que el partido contra Serbia pudo tener un resultado diferente al que se dio.
"Queríamos la victoria, queríamos mínimo el empate, no se dio, pero ahora estar hablando del pasado es como echarle más carbón al asunto, ahora puede sonar tedioso, pero lo más importante es Brasil", apuntó Waston.
Y agregó: "Tenemos que ver cómo, de una manera inteligente porque tampoco vamos a ir a lo loco, porque cuando uno muchas veces se va a la ofensiva y busca otras maneras individualmente puede sufrir".
Waston intenta ser optimista y piensa que la Nacional perfectamente puede dar el campanazo el viernes y para eso, coincide con Colindres en que la defensa tiene que estar muy bien ordenada.
"Cuando ellos tengan la pelota, nosotros podemos hacer un buen bloque defensivo y buscar el contragolpe, eso no quiere decir que vamos a defender todo el partido, porque también uno puede defenderse bien con la pelota, pero dentro de la cancha siempre vamos a tener y querer tener varias opciones de juego cuando alguien tenga la pelota".
El espigado defensor considera que la movilidad es importante.
"Entonces son de esas cosas que vamos a estar trabajando en esta semana, porque contra Brasil no vas a querer estar atrás con el bus 90 minutos, porque necesitamos los tres puntos".
Waston aclaró que no es que hasta después del juego contra Serbia empezaron a pensar en Brasil.
"El profesor (Óscar Ramírez) había hecho como una combinación de situaciones, el primer partido era el más importante. Contra Brasil se han jugado varios partidos, entonces hay una idea de cómo jugarles y en estos días ya vamos a preparar con el profesor como él quiere plantear el partido y ver cómo los atacamos".
La lógica no siempre aplica en el fútbol y menos en este Mundial, donde se han dado resultados inesperados, pero no hace falta una bola de cristal para vaticinar de que el viernes lo más probable es ver un juego de defensa contra ataque, con Brasil encima de la Sele.
¿Qué hacer? "Yo no sé, porque los dos estamos urgidos de tres puntos, ya esto es como una final, aquí es a muerte", contestó Waston.
Para él, los ticos no piensan en ningún otro resultado que no sea vencer a los pentacampeones del mundo.
"¿Números? Simplemente ganar, porque si yo me pongo a pensar desde ahora qué hubiera pasado, el hubiera no existe, simplemente hay que buscar el gane y ojalá sorprender a mucha gente".
Tanto Colindres como Waston afirman que todos los integrantes de la Selección tienen el compromiso firme de exigirse cada día más.
"Ojalá que contra Brasil podamos exhibir nuestro máximo potencial", citó el zaguero, intentando sembrar un poco de esperanza entre quienes ya perdieron la fe de ver a Costa Rica superando la primera ronda en este Mundial.
