México, 24 mar (EFE).- La selección mexicana que se enfrentará con Estados Unidos el próximo domingo, en la ronda final de las eliminatorias de la Confederación de Fútbol del Mundial 2006, se entrenó hoy a puertas cerradas en el estadio Azteca, sede del duelo, que está rodeado de muchas expectativas.
Bajo el mando del argentino Ricardo Lavolpe, los jugadores ensayaron la estrategia que el técnico espera utilizar para neutralizar a los norteamericanos, con quienes México tiene una gran rivalidad, aumentada después de que Estados Unidos eliminó a México en los octavos de final de la pasada Copa del Mundo.
"Nos deben una importante", dijo a los medios el centrocampista Ramón Morales, quien se integró hoy al grupo, tras ser el héroe de la victoria de las Chivas de Guadalajara sobre el San Lorenzo argentino, anoche en la Copa Libertadores.
Morales, anotador de los dos goles con las Chivas, reconoció llegar con el ánimo alto, al igual que su compañero Alberto Medina.
El equipo nacional mexicano realizará mañana su último entrenamiento fuerte antes de recibir a Estados Unidos en un encuentro llamativo no sólo por la rivalidad, sino porque pondrá frente a frente a los dos mejores equipos de Concacaf en este momento.
México venció a Costa Rica y Estados Unidos a Trinidad y Tobago, ambos 2-1, en la primera jornada del hexagonal final que otorgará tres boletos para la Copa Mundial, además de uno adicional para discutir una plaza con una selección de Asia que no se clasifique de manera directa.
La última vez que México se enfrentó a Estados Unidos en el estadio Azteca fue en la eliminatoria del Mundial 2002 y los mexicanos se impusieron 1-0, el 1 de julio de 2001.
Desde entonces, se han enfrentado cuatro veces, tres en Estados Unidos y una en Corea, y los mexicanos han perdido tres, con un empate.
En selecciones juveniles, México dio un gran golpe a Estados Unidos el año pasado al dejarlo fuera de los Juegos Olímpicos de Atenas'04, pero eso no ha disminuido el rencor entre los integrantes de la selección mayor. EFE
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