La voz del hoy campeón de la Primera A, el costarricense Rolando Fonseca, se apagaba conforme expresaba el agradecimiento a cuantos le apoyaron durante su paso por tierras mexicanas, pero guardó silencio, cuando manifestó que el triunfo era para alguien muy especial: "Es para mi mamá" (q.d.D.g.).
Un poco más repuesto, luego de unos minutos de llanto, Fonseca manifestó, vía telefónica, a La Nación desde el hotel en Pachuca, que las largas noches de desvelo y de oraciones en soledad dieron sus frutos y que se lo dedica, con todo su amor, a su madre que desde el cielo vela por él.
"Me gustaría tener en este momento a mi papá en mis brazos (Joaquín) y a mis extrañables hermanos; creo que a la distancia, hoy como siempre, hemos estado juntos", destacó Fonseca.
Sobre el juego, manifestó que, pese a no haber jugado con "arte y estilo", lo primordial era asegurar el título.
"Nunca nadie nos perdonará ni mucho menos comprenderá al final del partido, si jugamos muy bonito y luego un traspié nos hace perder el juego. Es preferible amarrar el resultado, que al final es lo que cuenta", enfatizó Fonseca.
Sobre su operación, por causa de una severa sinusitis, el mediocampista detalló de que es muy probable que la intervención se efectúe hoy mismo.
En negociaciones
En cuanto a su futuro, Fonseca fue claro en aducir que tanto él como su compañero Hernán Medford estarán en conversaciones con los directivos en las próximas horas.
Medford expresó que se hizo justicia y agregó que ya era hora que el "mejor equipo de la liga" llegara a Primera División.
"Fueron muchos meses de lucha y de arduo trabajo. Estoy seguro de que este día estará marcado en los calendarios de los pobladores pachuqueños como un día de fiesta."
Medford destacó que el trabajo de sus rivales --los Gallos Blancos-- fue digno y honesto de principio a fin ya que durante los dos encuentros siempre fueron en busca de los puntos sin necesidad del juego brusco.
Cuando se le consultó a quién dedica el triunfo, Hernán lo ofreció al pueblo de Pachuca, por su paciente espera y su leal apoyo durante toda la temporada.
"Es un hecho que nadie sufrió como sufrieron los verdaderos hinchas del Pachuca. El año pasado cuando perdimos frente a Celaya en nuestro estadio, el mundo se les vino encima. Gracias a Dios, hoy tienen otra historia que contar", manifestó el exmundialista tico de Italia 90.