Emblema del más puro saprissismo, Gerardo Solano fue miembro vital de la generación de jugadores morados que conquistaron seis campeonatos consecutivos entre 1972-1977.
Esa marca, nunca superada por otro equipo tico, convirtió al lateral izquierdo en uno de los referentes indiscutibles de la historia del balompié tico y, por eso, ayer el cuerpo de Solano fue despedido por una toda una tropa de reconocidos futbolistas que lo acompañaron hasta el Cementerio de Desamparados, en donde fue sepultado a las 5:40 p. m.
El deceso del exjugador, de 46 años, se produjo anteayer en Santa Cruz de Guanacaste, donde se encontraba de paseo junto con sus familiares.
En ese lugar, aproximadamente a las 6:10 p. m., un ataque al corazón segó su vida mientras trotaba para mantenerse en forma.
Ayer se realizó la misa a las 4 p. m. en la iglesia de Desamparados.
En 1971 Solano llegó a las promesas saprissistas procedente de las ligas menores del colegio Saint Francis. Con los morados debutó en 1972 luego de anotar cinco goles en un partido con la reserva.
De acuerdo con el libro Historia del Deportivo Saprissa , de José Antonio Pastor, con su futbol de fuerza y velocidad, Solano pronto hizo olvidar a Luis Aguilar, su predecesor en el puesto.
"Fue considerado el mejor extremo izquierdo de su época y prueba de ello fueron las selecciones nacionales en las que tomó parte", escribió el periodista Pastor Pacheco.
En el primer campeonato Master que se organizó en el país, realizado en diciembre anterior, terminó como máximo goleador con 11 anotaciones.
"Era un jugador rápido y le pegaba duro al balón", explicó el periodista de La Nación , Rodrigo Calvo.
El delantero fue tres veces campeón (1972, 1973 y 1978) de la Confraternidad Centroamericana. Una de sus máximas jornadas la vivió el 1 de mayo de 1974 cuando Saprissa derrotó a Chile 2 a 1, con goles suyos.