De verdad que cuando los actores se proponen, poco importan las condiciones.
Anoche, en medio de la niebla y del frío, Saprissa y Brujas ofrecieron un agradable espectáculo con siete goles.
Como corolario, la "S" dejó su invicto, el cual se prolongó por 13 partidos en este Torneo de Apertura 2005.
Los escazuceños hicieron la trastada y así mantienen en pie sus aspiraciones de avanzar a la ronda semifinal.
El partido contra Pérez Zeledón -el domingo en el Estadio Nacional- será una especie de final, pues los hechiceros están a solo dos puntos de los subcampeones.
Un bonito cierre para un grupo en el que Saprissa conquistó su boleto desde hace un buen rato.
La visita festejó el triunfo a rienda suelta con sobrada razón: mantienen la velita encendida y no es todos los días que se le puede de tumbar el invicto a los saprissistas en su propio estadio y con cuatro goles.
El juego arrancó con 20minutos de retraso a la espera que se despejara la densa niebla que cubrió el estadio Saprissa.
Las condiciones mejoraron y en la inicial no hubo mayor problema, pero en la complementaria sí hubo que aguzar la vista para ver lo que pasaba en el terreno.
El partido. La verdad que el duelo fue bonito, y con siete goles se tornó agradable, a pesar de que los seguidores de la "S" se hayan ido mascullando la bronca de una pérdida..., con el invicto incluido.
Fueron los pupilos de Carlos Restrepo quienes se adelantaron en el marcador por medio de un gol de cabeza de Wílliam Sunsing, quien le robó la posición a Jervis Drummond (26').
El empate llegó pronto por medio del artillero estelar de la casa: Á lvaro Saborío, tras una jugada a un solo toque entre Rónald Gómez y Wálter Centeno.
Tras el descanso, y con la niebla como invitada inesperada, fue de nuevo Brujas el que se adelantó en la pizarra.
Esta vez fue por intermedio de Leandro Gobatto (54') al pescar una pelota suelta en el área.
Sin embargo, la respuesta de la "S" fue más rápida: en el mismo minuto del gol visitante igualó con otro tanto de Saborío.
Las cosas parecían que se decantaban del lado de los locales con el tercer tanto, esta vez cortesía de Gó mez (63').
Pero Gobatto (81', ¡qué tiro libre!) y Osman López (91') tenían otra cosa que decir y le dieron vuelta al marcador... Y la niebla se llevó el invicto.