El técnico Guillermo Guardia se constituyó ayer en el entrenador número 15 que abandona el banquillo de la Primera División este campeonato, el primero en el torneo de Clausura y el tercero que sale de Santa Bárbara.
Guardia dirigió diez partidos a los barbareños y solo ganó uno, en casa ante Liberia, 2 a 1.
Por ello, el equipo se asentó en el décimo lugar de la tabla. En los siete partidos que ha disputado, solo acumula siete puntos, los mismos que Carmelita y muy cerca del último lugar, Limonense, que dispone de cuatro.
"Llegamos a un finiquito de contrato. Ellos (los directivos) no querían que siguiera y llegamos a un acuerdo", dijo ayer Guardia a La Nación .
Desmintió que mantenga negociaciones para adiestrar a Limonense.
"De momento, no tengo nada claro. Volveré a Pérez Zeledón, donde vive mi familia".
Ormeño al banquillo
El peruano Wálter Ormeño, quien hasta ayer era director de las ligas menores de Santa Bárbara, asumió en forma interina la dirección del plantel.
Así lo confirmó Ricardo Chacón, gerente general de los heredianos.
"La salida de Guardia fue de común acuerdo y ahora Ormeño se hace cargo interinamente del club", dijo Chacón.
Aclaró que de inmediato los dirigentes del equipo buscarán "opciones", aunque se tomarán su tiempo para ello.
"No hay candidatos, no hay nombres", agregó.
El gerente sostuvo que Ormeño es un técnico de mucha capacidad.
"De 70 años, el peruano jugó para Boca Junior de Argentina y dirigió a los mejores equipos de México, como Necaxa y Cruz Azul".
Recordó que en 1999 fue campeón de Guatemala con Comunicaciones, además de entrenar a Saprissa.
El próximo sábado, Santa Bárbara recibe en el Carlos Alvarado a Carmelita.