
San Isidro de El General. A pesar del agotamiento tras una jornada intensa, los jugadores y el cuerpo técnico de Pérez Zeledón trasnocharon el miércoles, cuando fueron recibidos en San Isidro de El General.
Luego de vencer al Saprissa 1 a 0, en el estadio de los morados, y emprender el viaje de regreso al Sur, el bus que transportaba a la delegación generaleña fue sorprendido por una caravana de aficionados que querían hacer suyo el trofeo del Apertura.
Desde "la piedra del Cristo", ubicada en San Rafael de Pérez Zeledón, a unos seis kilómetros del centro de la ciudad, varios autos acompañaron el autobús del equipo, que arribó a San Isidro de El General a las 3:30 a. m.
La algarabía del pueblo explotó cuando el transporte de los jugadores se paseó por el lugar y luego llegó a una tarima donde las estrellas de la noche saludaron a sus seguidores.
La celebración se extendió hasta las 5 a. m., cuando futbolistas y aficionados decidieron irse a descansar.
Al llegar el día, Pérez Zeledón aún estaba vestido de fiesta con banderas en las calles y vehículos que hacían ruido para recordar la victoria.
A eso de la 1 p. m. el equipo se reunió en el Hotel del Sur con dirigentes y patrocinadores para almorzar y revivir los pasajes de un partido inolvidable.
Allí, el grupo comenzó a sentir la diferencia de ser campeón, ya que la mayor parte de la prensa deportiva les esperaba para abordarlos.
Tras el convivio el grupo subió a un autobús y se fue a la iglesia del pueblo, donde el padre Francisco los esperaba para darles la bendición.
Antes de ingresar a la iglesia, el autobús realizó un desfile de 50 minutos, seguido por gran cantidad de vehículos que nunca pararon de vitorear a los monarcas del Apertura.
Dato curioso es que el sacerdote no usó la sotana morada y blanca por razones obvias, y porque litúrgicamente ya no se debe utilizar debido a que pasó la época de penitencia.
"Hermanos, la carta del evangelio dice hoy, hermanos cristianos, vencisteis al maligno, y el maligno es el monstruo. Qué curioso que en la carta del evangelio de San Juan diga eso", expresó el párroco.
Al final de la actividad en la iglesia los futbolistas se despidieron y se fueron a sus casas, no sin antes agradecer al pueblo por el apoyo que siempre les ha dado.