Salt Lake City. Por unos días Salt Lake City dejará de ser una ciudad soñolienta y desconocida para convertirse en una Babel multicolor.
Desde mañana y hasta el 24 de febrero, miles de turistas, periodistas y competidores de varias partes del mundo, se darán cita en esta plaza enclavada en el corazón del oeste estadounidense, para dar vida a los Juegos Olímpicos de Invierno del 2002.
Un jugador de basquetbol, famoso por sus tatuajes y francachelas fuera del tabloncillo, dijo en una oportunidad que en Salt Lake City todo era blanco o negro.
Mientras en sus calles predominan los trajes oscuros de los mormones y ejecutivos de empresa, en las montañas circundantes de la cordillera de Wasatch, el blanco de las nieves confiere una luminosidad sorprendente, que parece tener a la ciudad bajo un permanente flash fotográfico.
Realidad
Pero la expresión de Dennis Rodman, el controvertido exjugador de los Chicago Bulls, iba por otro camino menos poético.
El pelipintado aborrecía jugar en esta plaza, donde escasean las diversiones de clubes nocturnos y no existen casinos de juego. Cada vez que le tocaba competir en Salt Lake, contra los famosos Utah Jazz, el Rodman se daba un salto a Las Vegas, a unos escasos 100 kilómetros de distancia.
Opacada por los neones de Las Vegas, la vecina Salt Lake City no ha tenido fama mundial, pero sus empresarios esperan romper el hielo con estos Juegos, que batirán varios récords de marketing y difusión televisiva para las olimpiadas de invierno.
La retransmisión televisiva del evento dejará beneficios récord de $738 millones, mucho más que los $513,5 millones recaudados en los Juegos de Nagano, Japón. En el apartado de patrocinio, Salt Lake City ha atraído más dinero que nunca ($850 millones) y lo más encomiable, con menor número de patrocinadores.
Un total de 53 grandes empresas han puesto sobre la mesa toda esa plata con el fin de obtener ganancias conceptuadas según un análisis del Comité Olímpico Internacional en poco más de $2.000 millones.
En materia de seguridad, y a consecuencia de los atentados terroristas del 11 de septiembre, también se romperán varios récords, con un presupuesto de cerca de $300 millones y casi 20.000 personas movilizadas a este fin, además de la más novedosa parafernalia en cuestiones de vigilancia electrónica.
Tamaño operativo tiene algo íncomodos a los poco más de 181.000 habitantes de la ciudad, habitualmente tranquila, pero único lugar de la unión americana donde los ciudadanos pueden obtener permiso para entrar con armas a las iglesias, edificios de gobierno y hasta escuelas públicas.
Fundada en 1847 por el misionero mormón Brigham Young, Salt Lake City es una babel donde se hablan más de 100 idiomas, algo que los organizadores esperan capitalizar para promover el turismo a partir de esto Juegos. Young condujo a un grupo de 148 de sus fieles desde el este de Estados Unidos donde los mormones fueron perseguidos por su rígida fe y su poligamia hasta un valle árido, con el desierto al oeste.