Un total de 20 embarcaciones, entre lanchas y motos de agua, tomaron por sorpresa al coloso, que fue el más cercano testigo de la tercera fecha del Campeonato Nacional de Rallies Náuticos.
La carrera, que empezó a las 10 a. m., tuvo una duración de cuatro horas y bordeó las costas del lago Arenal, pasando por Río Chiquito, Nuevo Arenal, Equs, Los Héroes, El Castillo y las faldas del volcán.
"Fue una jornada extenuante, sobre todo porque al final llegó la lluvia y, entonces, el frío, combinado con la brisa, desempeñaron un papel decisivo", dijo Jorge Peña, uno de los pilotos.
El rally se dividió en 12 etapas, demarcadas por boyas que debían ser respetadas por cada una de las embarcaciones, ya que en ellas se encontraba un juez de carrera que llevaba el tiempo estimado.
"Las primeras 11 boyas (etapas), fueron de precisión, pero la última era de velocidad, lo que contribuyó mucho al espectáculo, y provocó que las tripulaciones pudieran volar en el agua", indicó Vicente Gutiérrez, perteneciente a la Asociación de Deportes Náuticos (Adena), organizadora del evento.
El paso de las lanchas, dejando tras sí la estela de espuma blanca, impresionó al final de la jornada, cuando arreció la lluvia y el viento picó las aguas.
Esto hizo que los botes se despegaran algunos centímetros del agua y volvieran a caer. De igual forma, las motos acuáticas destacaron por su agilidad y belleza, con refrigeradora y tacómetro incorporado.
"Esto es diversión y competencia a la vez. Mi moto tiene todo lo que necesito y creo que por ello estoy entre los primeros", dijo Rodrigo Sauma, quien conducía el Jet Ski Nº 33.
Al cierre de esta edición, Adena no contaba aún con los resultados, debido a problemas de computación.