
Barcelona. AFP. El italiano Valentino Rossi ganó ayer el Gran Premio de Cataluña del Campeonato Mundial de Moto GP, que estuvo marcado por el accidente que llevó al hospital a sus compatriotas Loris Capirossi y Marco Melandri, y también al español Sete Gibernau.
La victoria de Rossi, tercera de la temporada (tras Qatar e Italia, el anterior Gran Premio), fue la número 56 en la categoría reina -motos de 500 centímetros cúbicos-- y su 82 en total en el Mundial.
Con ello, Rossi remontó hasta la tercera plaza en la tabla, con 90 puntos, luego de un inicio de año impropio del siete veces campéon.
"Fue muy, muy difícil tras el gran accidente en la primera curva", explicó el vencedor respecto a la caída de varios pilotos, en la que la peor parte se la llevaron Capirosi, quien era líder del campeonato, Melandri y Gibernau.
Capirosi sufrió un golpe en el abdomen, Gibernau una fractura de la clavícula izquierda y Melandri una dislocación del mismo hueso.
"Cuando nos dijeron que todos estaban más o menos bien había que partir de nuevo. Tuve un error en la segunda salida, pero después fui un poco más rápido", explicó el Doctor , que ahora está a 29 puntos del estadounidense Nicky Hayden, quien se benefició de la caída de Capirossi para ponerse arriba, con 199 unidades, mientras que el italiano se estancó en 99 puntos.
El español Daniel Pedrosa, implicado en la caída del inicio, partió de nuevo con la moto de repuesto y cuando estaba rodando rápido volvió a salirse de la pista y tuvo que abandonar. Al final únicamente quedaron en pista 11 máquinas.
Pero, antes de la clase mayor la afición disfrutó del espectáculo en las categorías pequeñas.
En 125 cc triunfó el local Álvaro Bautista, después de una disputa que perdieron el italiano Mattia Pasini y el checo Lukas Pesek.
La prueba de 250 cc fue menos apasionante, con los italianos Andrea Dovizioso y Roberto Locatelli, y el sanmarinés Alex De Angelis siempre adelante. Fue el primer triunfo para Dovizioso.