El rumbo de color morado que tomó el clásico nacional anoche, se empezó a dibujar desde el minuto, cuando el atacante Vicente Rosella se erigió como el primer héroe de la contienda.
Un certero cabezazo suyo derrotó al arquero rojinegro Álvaro Mesén y abrió el camino de la rotunda goleada en el reducto tibaseño.
Pero el destino le jugó una mala pasada siete minutos después, por una lesión que sufrió en el hombro derecho y que lo obligó a salir del campo, tras un choque con Luis Diego Arnáez.
Jimmy Méndez, médico del club, expresó que tiene una contusión fuerte en el hombro y está casi descartado que esté fracturado. Vicente fue trasladado al hospital Calderón Guardia, donde se le valoró y luego de hacerle placas, se le medicó y le dieron la salida.
El jugador estaría siete días fuera de los terrenos de juego, por lo que se descarta que participe en el Preolímpico que se jugará desde el martes en Guadalajara, México.
El técnico de la Sub-23, Rolando Villalobos, manifestó a través de radio Columbia que maneja tres opciones para sustituirlo: Marvin Chinchilla, Andy Herron y Kurt Bernard.
El grito de gol se vivió tres veces más. Jeaustin Campos, autor del segundo, expresó: "Todos trabajamos en recuperar el balón y la función no se me recargó. El penal lo tiré con la misma confianza de siempre".
Jervis Drummond dijo que le impuso potencia y fuerza para lograr el 3 a 0. "El trabajo de equipo fue muy bueno en todos los aspectos".
Vinicio Montero entró en el minuto 78 y ayudó a confirmar el triunfo. "Entré al mismo ritmo del equipo y de ahí la asistencia que dí y el gol que anoté el cuarto gol", puntualizó.