Winnipeg, Manitoba (Canadá). Arrugó la cara. Con su mirada hacia el cielo despejado meditó, y, de inmediato, soltó su enojo por lo que considera un cambio arbitrario de hora en el debut de la Selección Sub-23, hoy en los XIII Juegos Panamericanos.
Rolando Villalobos, entrenador del plantel, lucía -a pesar de la situación-, sereno y seguro de sus palabras cuando en la mañana de ayer habló con La Nación en la Villa de la Universidad de Manitoba.
"Yo planifiqué este partido para jugarlo a las 7 p. m., como se me había comunicado oficialmente, pero una vez aquí, me entero que será a las 10 a. m. (9 a. m. en Costa Rica)", afirmó con disgusto.
Explicó que este cambio altera sus planes, dado que ahora deberá enfrentar al equipo local que tendrá la ventaja de lidiar mejor con el clima, el cual es muy caliente en estos días.
"Siento que en esto hubo mano de los organizadores, pues no hay duda de que el cambio los beneficiará".
Según aseveró, en el congreso de futbol que se realizó el miércoles anterior, se acordó hacer la modificación. "El problema es que Costa Rica no estuvo en el Congreso, pues llegamos el día siguiente y ahora tenemos que aceptarlo".
El técnico Villalobos agregó que junto al cambio de hora, Costa Rica tendrá otros inconvenientes. "La cancha es dura y seca, aunado a que nosotros solo tenemos dos días de estar en el lugar, con lo que no ha habido tiempo para una adecuada aclimatación".
Sobre el rival, el timonel agregó que tiene informes de que Canadá es un equipo muy ordenado, que juega siempre apegado a su estilo.
"No se sale de su esquema, el cual es utilizar el contragolpe constantemente. Dispone de dos defensores centrales muy altos y fuertes, sobre los que sostiene su juego atrás".
No obstante este imprevisto, el técnico Villalobos aseveró que el seleccionado de Costa Rica tiene potencial para iniciar con buen norte el camino en los Panamericanos.