A punta de coraje y esfuerzo, como acostumbra, Adrián Robert logró, el sábado anterior, lo que ningún centroamericano había hecho antes: competir en una fecha del Campeonato Profesional de Supercross de Estados Unidos en una final en la que intervinieron los 20 mejores del mundo.
El piloto no tuvo suerte en la carrera pues apenas arrancó la prueba sufrió dos caídas, y se salió de la pista en una de ellas. Quedó en la casilla 20, pero muy conforme con el esfuerzo realizado pues se convirtió en el cuarto latinoamericano y el primer centroamericano que se cuela en una final de 125 centímetros cúbicos.
Robert intervino en esta competencia motivado por su deseo de superación pues, en realidad, viajó a Estados Unidos, acompañado por los miembros del equipo Delta-Honda -Federico Escalante, jefe; Arturo Robert, mecánico, y Michael Portuguez, piloto- para poner a punto la moto de 125 cc que usará este año.
"Desde que llegamos a Los Angeles, nos dedicamos a preparar la moto en la casa del equipo American Honda, ubicada en pleno centro de la ciudad", señaló Robert, desde el hotel Days Inn, donde se hospedaron.
Al tiempo que hacían ajustes a la máquina, Escalante se encargó, junto al norteamericano, Cliff White, jefe de American Honda, de inscribir a Robert y a Portuguez en las preclasificaciones para la competencia, que se verificaron el viernes.
"Por dicha, me fue bien y terminé octavo entre 20 corredores. Pero eso no fue todo; el sábado, unas horas antes de la final, hubo otra eliminatoria y quedé cuarto."
Sin embargo, la suerte fue esquiva en la final.
"No soy conformista ni pongo excusas, pero el simple hecho de saber que estuve junto a los mejores del mundo en 125 cc, y que fui el cuarto latino y el primer centroamericano en hacerlo, me llena de orgullo", apuntó.