Barcelona. El brillante futbolista brasileño Vitor Borba Rivaldo dejó de ser jugador del Barcelona ayer, después de que la entidad catalana emitió un comunicado del rompimiento de la relación contractual entre las partes.
Barcelona ampliará en los próximos días los aspectos que llevaron a la entidad a rescindir el compromiso con el jugador, pese a que Rivaldo tenía aún un año de contrato.
En el comunicado, el club sostiene que las dos partes "consideran que esta decisión responde a un mutuo interés y desean expresar (tanto el club como el jugador) la satisfactoria relación que mantuvieron, así como el buen espíritu con el que transcurrieron las conversaciones".
El brasileño viajará a España dentro de unos 10 días para comparecer ante los medios y, posiblemente, despedirse de la afición.
El director general de la entidad, Xavier Pérez Farguell, y el abogado Leopoldo Hinjós, cerraron ayer en Brasil el acuerdo de rescisión del contrato entre el futbolista y el club Barcelona.
¿Dónde jugará?
El club no informó si el jugador suscribió una cláusula que le impida jugar en la liga española, aunque diversas fuentes aseguraron que Rivaldo no podría participar en la próxima temporada con otro club del país ibérico.
Dadas las circunstancias, el club que pareciera ser el destino del brasileño es el Lazio italiano, que se ha interesado por el jugador en los últimos años.
Se da la circunstancia de que el club romano y el Barcelona han estado negociando en las últimas jornadas la cesión del español Gaizka Mendieta al Barcelona, acuerdo que se concretó el sábado por la noche.
El portavoz de la junta directiva del Barcelona, Josep María Coronas, aseguró que la marcha de Rivaldo "es buena para el club".
El acuerdo puso final a cinco años de relación, después de que la entidad catalana le contrató en el verano de 1997, tras pagar la cláusula de rescisión de contrato que tenía con el Deportivo de La Coruña (4.000 millones de pesetas).
Uno de los inconvenientes que esgrimió la directiva para rescindir el contrato es que el Barcelona tenía a cinco jugadores extracomunitarios, cuando la normativa solo permite inscribir a cuatro, además de la imposibilidad de satisfacer la ficha del brasileño (superior a los dos mil millones de pesetas por temporada, unos 12 millones de euros).
Además, Rivaldo no contaba con el beneplácito del técnico Luis van Gaal, con quien chocó en el pasado por su negativa a jugar por la banda izquierda.