París. La primera jornada del Abierto de tenis de Francia, en el estadio de Roland Garros, se disputó ayer bajo un sol intenso y al son de un marcado ritmo latino.
La "escuadra argentina" y la "armada española", sobre todo, tuvieron un balance muy positivo en este primer día, lo que puede considerarse una buena señal.
El estadio de Roland Garros recibió en todo su esplendor a público y tenistas. En la cancha central la actividad comenzó puntual y a ritmo de vértigo, en solo 39 minutos de juego la yugoslava Jelena Dokic (N.° 15) "borró", 6-0, 6-0, a la checa Adriana Gersin, para dar paso al duelo entre el brasileño Gustavo Kuerten contra el joven argentino Guillermo Coria. En cuanto los dos tenistas suramericanos entraron al court , los espectadores saludaron de pie con una ovación cerrada a su actual rey, Guga .
Como era previsible, Kuerten se impuso a Coria, 6-1, 7-5, 6-4, mientras que el español Juan Carlos Ferrero (N.° 4), a quien ya muchos señalan como su delfín, derrotó con claridad al austriaco Stefan Koubek, por 6-2, 6-2, 6-3,
Superioridad
El brasileño demostró mayor experiencia que el argentino, haciendo gala de un saque demoledor y golpes de gran precisión, asfixiando por momentos a su joven rival que, sin embargo, no bajó la guardia en todo el encuentro.
"Para mí el primer partido, como todos los demás, es importante. Venir aquí es emocionante. Hay buenas vibraciones", dijo en su encuentro con la prensa.
Ferrero, por su parte, a pesar de que se quejó del intenso calor, no tuvo mayores dificultades para dejar en la cuneta al austriaco.
Además de Ferrero y Kuerten, los argentinos Agustín Calleri, Guillermo Cañas, José Acasuso y Mariano Puerta, y sus colegas españoles Tommy Robredo, Alberto Martín, Jacobo Díaz y Sergi Bruguera, ganaron y pasaron a la siguiente instancia. Lo mismo ocurrió con el chileno Fernando González
Las mayores sorpresas de la jornada quedaron inscritas en el tablero femenino, sobre todo con las inesperadas derrotas de la estadounidense Venus Williams (N.° 2) y de la "dueña de casa" Amélie Mauresmo (N.° 5).
Williams cayó ante la austríaca Barbara Schett, 6-4, 6-4, mientras que la local Mauresmo, a pesar de contar con un público incondicional que no dejó de animarla durante todo el partido, fue doblegada 7-5, 7-5, por la alemana Jana Kandarr, una jugadora talentosa, pero que nunca ha destacado en las grandes citas.
En este contexto, las mujeres latinas no podían dar menos la talla que sus colegas hombres, por lo que las españolas Nuria Llagostera, Cristina Torrens Valero y Marta Marrero, así como las argentinas Mariana Díaz Oliva y Paola Suárez, y la paraguaya Rossana de los Ríos, también sellaron su pasaporte para la segunda ronda.
Por otra parte, las señeras españolas, Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, debutan hoy en la competición, en una jornada en la que también destaca la presencia de la suiza Martina Hingis (N.° 1).
En la tierra batida de Roland Garros se cultivan grandes mitos y sorpresas, esta centésima edición y primera del nuevo siglo, seguramente, no parece ser la excepción.