
Roma. AFP. El Consejo de Administración del club italiano Juventus de Turín, presentó ayer la renuncia en pleno, informó la entidad en un comunicado, una semana después de la publicación en la prensa de transcripciones de escuchas telefónicas que comprometían a sus dirigentes.
El director general del club, Luciano Moggi, el administrador delegado Antonio Giraudi y el presidente Franzo Grande Stevens hacen parte del Consejo que dimitió luego de una multitudinaria y agitada reunión.
Juventus se vio envuelto hace una semana en un enorme escándalo luego de la publicación de trechos captados mediante escuchas telefónicas ordenadas por la justicia italiana en 2004.
En esas conversaciones, parte de una investigación ordenada por fiscales de Turín, Moggi mantenía conversaciones altamente sospechosas con un responsable por la designación de árbitros en el seno de la Federación Italiana de Futbol (FIGC), Pierluigi Pairetto.
Moggi negociaba con Pairetto, en esos diálogos, cuáles árbitros deberían ser asignados a varios de los partidos de la Serie A.
El escándalo provocado llevó a la FIGC a abrir una investigación, pero rápidamente la entidad se tornó víctima de su propio fuego.
Las investigaciones revelaron que el presidente de la federación italiana, Franco Carraro, tuvo acceso a transcripciones de las conversaciones telefónicas en febrero pasado, y que no tomó ninguna medida al respecto. Carraro renunció a su cargo el lunes.
La influyente familia Agnelli, dueña de la gigante automovilística Fiat y mayor accionista de Juventus, se encontraba esta semana bajo una intensa presión.