Cruzó la línea de salida y se fundió en un abrazo con sus compañeros Manuel Suárez y Francisco Santiesteban, quienes sufrieron con él las penurias de haber escapado de Cuba en una balsa.
Orlando El Duque Hernández, llegó anoche, a las 8:45 p. m., en el vuelo 271 de la aerolínea American, al aeropuerto Juan Santamaría, proveniente de Nueva York, donde figura en la máxima popularidad del beisbol de las Grandes Ligas.
El Duque, con ropa informal y buscando con ansia un cigarro Marlboro, tuvo en primera instancia palabras de agradecimiento para Costa Rica, país que le abrió las puertas el 7 de enero, cuando solicitó y consiguió el estatus de refugiado, llave que le permitió convertirse en agente libre para negociar su contrato en las Grandes Ligas. El 17 de marzo emprendió el sueño en tierras americanas.
Antes, el pasado 31 de diciembre, Hernández escapó de La Habana junto con seis compañeros y llegó a Bahamas, donde permaneció un corto período.
Luego de varias negociaciones que tuvieron su base en Costa Rica, los Yanquis de Nueva York ofrecieron $6 millones por este beisbolista, que fue figura clave de la pelota chica cubana, tanto en el equipo olímpico como en el torneo isleño.
En la temporada anterior, que significó su debut en las Grandes Ligas, El Duque conquistó 12 victorias en la etapa regular. Ya en la semifinal de la Liga Americana, ganó el juego clave de los Yanquis, cuando perdían ante los Indios de Cleveland, dos partidos a uno.
Ya en la Serie Mundial -que conquistó con los Yanquis-, Hernández abrió el segundo encuentro, ante los Padres de San Diego, el cual ganó 9 carreras a 3. Hizo 107 lanzamientos, ponchó a 5 bateadores, cedió una carrera y lanzó 64 strikes.
Renovar visa
Pero El Duque también fue sincero al hablar de los motivos que tuvo para volver a Costa Rica. "No hemos podido renovar la visa americana (estadounidense) y vengo a realizar las gestiones desde aquí".
El pelotero no sabe cuánto tiempo permanecerá en Costa Rica, pero aseguró que durante su estadía visitará a las personas que contribuyeron para que llegara a La Gran Manzana.
"Hay mucha gente a la que debo agradecer todo el apoyo que me brindaron, como la familia Ayales", dijo en referencia a Farid Ayales, quien en la administración anterior fungió como Ministro de Trabajo.
Agregó, no obstante, que procura regresar pronto a Estados Unidos, pues debe realizar múltiples compromisos, entre ellos "una invitación a la Casa Blanca (de gobierno) que no puedo fallar".
El Duque dijo tener un sentimiento muy especial hacia Costa Rica, país al que siempre mencionaba cuando lo entrevistaban periodistas estadounidenses.
"Siempre ha estado en mi mente. Tengo muchos recuerdos gratos de mi paso por acá y en estas vacaciones que puedo venir a agradecer, lo hago con gran gusto, aunque me dolió dejar la familia en Nueva York".
Recordó que durante un partido con los Yanquis, se quitó la camisa oficial y descubrió otra que decía: "Gracias Costa Rica".
Sostuvo ser el mismo Duque de antes, cuando no era famoso ni millonario. "La fama no me deslumbra, no he cambiado para nada y quiero que me traten como tal".
Sobre su permanencia en Nueva York, dijo que ha sido placentera, pues "me han tratado muy bien, aunque lo paso muy ocupado".