Timón murió el sábado a las 11:41 p. m. en el hospital Max Peralta de Cartago, centro médico al que ingresó el miércoles debido a una neumonía. Desde el 29 de julio del 2009, Martínez entró en estado de coma luego de perder una pelea en México contra Alberto Rosas.
Su familia guardaba la fe de que una operación en Estados Unidos devolviera la calidad de vida a su hijo, de 26 años.
“Entregué cualquier cantidad de cartas (a instituciones del Gobierno) y no pasé de la puerta. Nunca recibí respuesta por parte de la Presidenta de la República (Laura Chinchilla)”, afirmó.
“La idea era que le practicaran un trasplante de células madre para que mi hijo se recuperar. Era una posibilidad médica”, aseveró.
Entre las personas que llegaron estuvo el hombre que le regaló los primeros guantes a
Se trata de Gilbert
Uno que se mostró muy dolido fue Leslie Gabriel, padre de la boxeadora Hanna Gabriel.
El también dirigente, árbitro de boxeo y cantante lamentó “el sufrimiento que afrontó desde el mismo momento del accidente sufrido en un ring de México”.
El exboxeador Lucas Arias comentó que fue la última persona en ver con vida a Martínez.
“Estoy muy dolido por lo que le pasó a Timón, en especial porque yo sufrí lo mismo en Canadá, en el 2006, durante una pelea, pero la diferencia estuvo en que a mi me lograron salvar con una operación”.
Timón sufrió un derrame cerebral en Guadalajara (México) horas después de la pelea en la que resultó muy golpeado por Rosas. Martínez era casado con la mexicana Mariel Orozco. Tenían un hijo.
El cuerpo de Martínez fue velado desde la madrugada del domingo en la sala de eventos El Rancho, ubicado 400 metros norte y 100 metros este del Colegio San Nicolás de Tolentino, en Taras de Cartago.
A la 1:20 p. m. de ayer, la madre tierra recibió a este deportistas en el Cementerio General de Cartago.
Hubo llanto, flores y un “viva el campeón, viva Timón” que alguien pidió repetir al unísono para que los sepultureros procedieran a echar la tierra sobre el ataúd de Alejandro Martínez.