Madrid. La junta directiva del Real Madrid ha decidido hoy suspender de empleo y sueldo durante 45 días al delantero francés Nicolas Anelka por su negativa a entrenarse con el equipo durante tres jornadas.
Esta sanción supone que Anelka dejará de percibir unos 359.000 dólares del total de sus ingresos anuales en el club blanco. Así lo confirmó Jaime Ussía, vicepresidente del club, quien en la conferencia de prensa llegó a decir: "si llegamos a saber cómo es Anelka, desde luego que no lo fichamos, seríamos masoquistas en ese caso".
Anelka firmó la comunicación del Real Madrid esta noche en su domicilio, al que acudieron dos empleados del club. "La junta ha considerado que debemos mantener el principio de disciplina en el club. Los hechos son muy graves. Anelka seguirá separado del equipo y la decisión de volver a los entrenamientos depende primero de él mismo, si quiere seguir entrenándose para no perder la forma y de si el técnico y el director general deportivo, Pirri, lo creen conveniente", afirmó Ussía.
"No es una decisión caprichosa. Hemos analizado la situación, una vez conocidos todos los informes. La decisión ha sido por unanimidad", dijo Ussía, quien al ser cuestionado por si Anelka tenía sus días contados en el Madrid, apuntó: "podría ser pero su salida del club depende de todos, del jugador, de los compañeros, de la junta. Aún es pronto", indicó el portavoz madridista.
"El jugador ha ofendido a todos nuestros socios. Creemos que es un gran futbolista, pero entendemos que algo le ha ocurrido para que no explote como jugador en el Real Madrid. Y no será por falta de ayuda. Porque sus compañeros le han ayudado en todo momento. Pero no ha respondido a las expectativas", dijo Ussía.
Anelka, si lo estima conveniente, podrá seguir entrenándose por su cuenta en la Ciudad Deportiva. "Es posible que se devalúe su precio, pero por encima de Anelka está el nombre del Real Madrid", continuó Ussia. "Los socios del Madrid esperaban esta sanción. Estamos todos sorprendidos y extrañados de la actitud del jugador. Creemos que es un asunto emocional, un asunto de inadaptación, y que no ha asumido la presión quizás por el alto coste de su fichaje", apostilló Jaime Ussía.