Entre siete y ocho millones de euros por Cicinho, reciente campeón mundial de clubes con el Sao Paulo, y alrededor de 10 por Cassano, de la AS Roma: pese a la crisis deportiva, el Real Madrid volvió a rascarse el bolsillo en el mercado de invierno.
Además, el club cesó a su entrenador, el brasileño Wanderlei Luxemburgo, y busca un técnico de renombre para sustituir a Juan Ramón López Caro, que en principio asumió provisionalmente.
El encargado de la búsqueda es el director deportivo, Benito Floro, contratado la semana pasada en sustitución de Arrigo Sacchi, que dimitió. Floro afirmó que estudiaría la composición de la plantilla, así como posibles fichajes como el de Dirk Kuyt, del Feyenoord.
En España, el mercado está bastante animado también por los demás clubes. Marco Caneira podría irse del Valencia al Sporting Portugal y su compañero Marco Di Vaio fue cedido al Mónaco.