San Ramón. Ironías de la vida. Rolando Araya anotó el gol, hace tres temporadas, cuando Ramonense ascendió a la Primera División y ayer el pequeño volante consiguió el último gol para su equipo en esta categoría.
Ramonense venció 3 por 2 a Herediano en un entrecortado juego, anoche en el estadio Vargas Roldán, en el que fue su último partido en la máxima categoría.
Este es el tercer descenso de los poetas desde que subió por primera vez a la división de honor, en 1967. El primero se produjo en 1988, el segundo en 1999 y el último en la presente campaña.
El partido de anoche fue el 1.120 en 32 temporadas en Primera y la victoria número 301.
Una espesa neblina, suspensión del fluido eléctrico y el poco calor que 200 personas brindaron en las gradas, fueron motivo de desconcentración en tiendas florenses, según justificó el técnico rojiamarillo, Carlos Watson.
El juego. Ambos equipos, libres de toda presión pues estaban eliminados de las semifinales, trataron de ofrecer un partido abierto, con buenas oportunidades de gol.
Ramonense sacó mejor provecho de sus llegadas, al conseguir tres goles, el primero en piernas del debutante Pablo Quirós, quien a los 46 minutos definió un centro de Diego Valerio.
El empate, a los 54', fue anotado por Kénneth Vargas, con un potente remate de izquierda en los linderos del área grande.
Rolando Araya se encargó de las otras dos anotaciones poetas (71' y 77'), con sólidos disparos de piernas derecha, el segundo, cuando cobró un tiro libre.
Cristian Blanco cerró la pizarra en jugada personal al 91'.
"Estoy feliz por la victoria, pero muy triste porque el equipo de mi corazón descendió", atinó a decir Araya con mucha nostalgia.
Sus palabras fueron secundadas por el técnico Luis Perla Bonilla, quien afirmó que "nos faltó el toque final, mejoramos y obtuvimos puntos importantes, pero aquí pesó el rendimiento que tuvo el equipo en torneo de Apertura".
Durante esta fase, Ramonense fue dirigido por el argentino Carlos de Toro, quien en 13 partidos solo consiguió 3 puntos, merced a igual número de empates.
Paulo César Wanchope calificó como positiva su participación con Herediano en el aspecto personal, no así en lo deportivo.
"La lesión el rodilla no me molestó, psicológicamente me demostré que puedo jugar 90 minutos, ahora lucharé por un campo en la Selección Nacional que participará en el Mundial 2006".