En el principio del futbol era el portero y 10 atacantes. Luego los puestos evolucionaron, pero el guardameta siempre permaneció..., aunque no inmutable.
Hoy en día, con el primer Mundial del siglo XXI a las puertas, el puesto de portero, el más solitario de todo el futbol, presenta matices más, matices menos dos escuelas de estilos.
Por un lado, tenemos a los arqueros clásicos u ortodoxos, que se apegan al más puro estilo de atajar.
Ellos se sienten muy arropados en el arco y su radio de acción se puede delimitar entre la raya de sentencia y el punto de penal.
Seguros en el juego aéreo, no se distinguen particularmente en el dominio de balón con los pies.
Anote: es poco probable que sus técnicos le encarguen el oficio de ser un "líbero con guantes".
Son muy sobrios y su estilo no busca capturar los flashes de los fotógrafos.
En este apartado podemos citar los nombres de Oliver Kahn, de Alemania; Gianluigi Buffon y Francesco Toldo, de Italia; Mohamed Al-Deayea, de Arabia Saudí.
Y como la vida siempre tiene dos caras, en la acera de enfrente están los guardametas de avanzada, modernos o heteredoxos.
Llámelos como guste, pero sepa que les gusta salir de su aérea chica a veces más allá para capturar el balón.
Saben pegarle a la pelota y son los primeros atacantes de su equipo gracias a su saque y a su habilidad de colocar faltas.
Es un atacante más del equipo y mantienen un gran espacio detrás de la defensa.
Fue el legendario meta soviético Lev Yashin, La Araña Negra , quien ayudó a crear este concepto moderno, pues fue uno de los primeros en alejarse de la portería con seguridad.
¿Nombres de hoy? Fabien Barthez, de Francia, y José Luis Chilavert de Paraguay.
Escoja el estilo que guste. No importa. Ahí estarán, siempre, para salvar a su equipo, como el último bastión.
Barthez (Francia)
DE AVANZADA.
Se escribió hace cuatro años: "Al verlo, dan ganas de hacerle un gol..., pero no se puede".
Es cierto, nada fácil resulta doblar la resistencia del calvito arquero de la selección campeona del mundo.
Barthez es vital para iniciar los ataques de los Bleus , gracias a su saque.
Es pequeño para ser guardameta (1,83 centímetros), mas lo compensa con una agilidad soberbia.
De ese modo se le facilita cubrir mucho espacio a la espalda de sus defensas, aunque nunca da la sensación de que corre demasiados riesgos en su puesto.
En la meta francesa se nota más seguro que defendiendo los colores del Manchester City, pues con los Diablos Rojos le marcan goles que no van de acuerdo con su categoría. Anótelo como uno de los puntales de los campeones.
Lonis (C. R.)
DE AVANZADA.
La revista Don Balón de España le lanzó el reto: "El sucesor del ya legendario (Luis Gabelo) Conejo tendrá la difícil misión de hacer olvidar a su antecesor. Condiciones no le faltan".
Érick Lonis es el mejor portero de Costa Rica para los achiques: es casi imposible superarlo en un mano a mano. Es ágil y con un resorteo bastante aceptable.
Sus reflejos le garantizan una buena capacidad de reacción en la distancia corta.
Tiene un carácter ganador; no en balde, es capitán del Deportivo Saprissa y de la Tricolor.
Kahn (Alemania)
CLÁSICO.
Oliver Kahn es frío como un témpano.
Sobrio y poco espectacular es, sin embargo, uno de los porteros más completos del mundo.
Su presencia física impone respeto (1,88 metros, 87 kilos), tanto como su mirada de hielo.
Es capaz de atajar cualquier disparo gracias a su excelente sentido de ubicación, capacidad de concentración y reflejos.
Kahn es discípulo del exarquero germano Sepp Maier.
Líder natural, habla y es escuchado por sus compañeros, ya sea en la selección o en el Bayern Múnich.
Tal vez no lo seduzca su estilo poco espectacular, pero verá un arquerazo sobrio y concentrado en el partido siempre.
Buffon (Italia)
CLÁSICO.
La rica saga de porteros italianos tiene un nuevo propietario: Gianluigi Buffon, de la Juventus de Turín. Con solo 24 años de edad es el titular de la Azurra , que buscará su cuarto campeonato mundial.
Su altura (1,88 metros) le permite dominar el juego aéreo, aunque también se sabe defender en los disparos rasantes. Es muy bueno, además, cuando se trata de cerrar ángulos al atacante contrario.
Este será el primer Mundial, para quien está llamado a consolidarse como el portero de Italia por muchos, muchos años. Cancerbero clásico, podría quebrar una larga tradición italiana de usar camiseta gris para optar por una vestimenta negra.
Chilavert (Paraguay)
DE AVANZADA .
La hoja de servicios de José Luis Chilavert presenta un dato insólito: 56 goles en su carrera.
Es un portero completamente diferente, tanto que tiene como "vicio" el anotar goles.
Referente indiscutible de Paraguay, Chila es más que un guardameta para su selección. Gracias a él, los guaraníes se clasificaron a la segunda ronda en Francia 98.
Es robusto (89 kilos y 1,94 metros) y muy bueno en el mano a mano. Ir hacia el marco y que le salga Chilavert a tapar no es fácil de digerir.
Su sentido de la colocación es extraordinario, es muy seguro en sus atajadas y cuando abandona el área chica para jugar de líbero.
Mundialmente reconocido por sus tiros libres, quiere anotar en la Copa del 2002.