Los tres traspasos más caros de la historia del futbol, Zinedine Zidane, Luis Figo y Hernán Crespo verán la final de este Mundial por TV.
En este torneo de sorpresas, Francia, Portugal y Argentina quedaron eliminados en la primera fase y sus seleccionados ya están en casa.
La primera etapa del campeonato dejó claro que no hay equipos invencibles y que los contratos millonarios no incentivan forzosamente la eficacia de los jugadores.
Zidane pasó del Juventus al Real Madrid (2001) por $70,6 millones (¢25.574 millones aproximadamente); Luis Figo del Barcelona al Real Madrid (2000) por $58 millones (¢20.764 millones aproximadamente), y Crespo del Parma al Lazio por $53,1 millones (¢19.009 millones aproximadamente).
En cambio, sus respectivos verdugos apenas alcanzan los $5 millones.
El senegalés Pape Bouba Diop, el estadounidense Brian McBride y el sueco Anders Svensson llegan a los ¢1.790 millones aproximadamente.
Ellos quizá sean los que en los próximos años protagonicen comerciales y los que ocupen las páginas de modelaje de revistas famosas.
El cuarto jugador en la lista de los traspasos más caros sigue activo en este mundial.
Se trata del español Gaizka Mendieta, transferido por $45,1 millones (¢16.145 millones aproximadamente) del Valencia al Lazio de Roma (2001), equipo en donde perdió su titularidad en una temporada desastrosa para los romanos.
Ni modo
Bien dice el dicho que lo que mal empieza mal termina. Quizá, la lesión de Zidane unos días antes de arrancar el Mundial fue un presagio para el futbolista.
La figura que aterrizó en Corea del Sur como el más firme candidato para adueñarse del goleo solo jugó el último partido de los franceses, y ni él ni su equipo consiguieron un solo tanto.
"Creo que nos faltó confianza y que no estábamos físicamente frescos", dijo Zidane a su regreso a París.
Figo, siempre esforzado, demostró que no estaba en su mejor condición física y quedó debiendo esa magia y astucia que le inyecta al balón en el Real Madrid.
"El futbol no se detiene aquí, nuestras carreras siguen. Debemos tener la cabeza en alto y trata de hacer lo mejor en futuras competencias", dijo una vez que quedaron eliminados por los coreanos.
Crespo debió llevarse con él las ilusiones de que este sería uno de los mejores mundiales para los argentinos.
Las heridas empezaron en el encuentro contra Inglaterra, el cual perdieron un gol por cero.
Obligados a una victoria frente a Suecia, los europeos los doblegaron.
"Siento y sentimos todos un inmenso dolor, por nosotros y por la gente, por los argentinos que esperaban tanto de este equipo", comentó Crespo.
Otros que no aparecen en la lista de las transferencias más caras, pero de los cuales también se esperaba mucho, fueron el argentino Gabriel Batistuta y el croata Davor Suker, quienes defraudaron las expectativas de los aficionados.
"Nunca imaginé esto", dijo Batigol .
Fuentes: Agencias AFP, Reuters e Internet.