El centrocampista Ariel Burrito Ortega será finalmente el jugador que lleve el dorsal número 10 con el equipo de Argentina durante el Mundial 2002, se anunció oficialmente ayer en la concentración del equipo albiceleste en Naraha.
El jugador, que ha militado la última temporada en el River Plate y que acaba de ser traspasado al Fenerbahce de Turquía, repetirá el número que ya lució en el anterior Mundial de Francia 98 y que había portado Diego Maradona en las cuatro copas del mundo anteriores (España 82, México 86, Italia 90 y Estados Unidos 94).
La decisión de la FIFA de no autorizar para que la selección argentina utilizara el número de Maradona en recuerdo del Pelusa ha sentado muy mal en el seno de los internacionales albicelestes, especialmente a Diego Simeone, a José Chamot y a Juan Sebastián Verón.
Malestar
Verón también consideró "inadmisible" que las autoridades japonesas no permitan la entrada de Maradona para presenciar el Mundial por los antecedentes penales de consumo de droga de la estrella argentina.
Simeone indicó que "quitar el número 10 era nada más y nada menos que un homenaje a un jugador irrepetible, un astro, el más grande futbolista argentino de todos los tiempos, razones más que suficientes para merecer un gesto generoso del futbol".
Pese a las versiones surgidas en Argentina, que indicaban que la camiseta número 10 de la selección absoluta dejaría de ser utilizada en homenaje a Maradona, la FIFA nunca ha visto con simpatía esa decisión, pese a que ha sido apoyada por el vicepresidente de ese organismo y presidente de la Asociación Argentina (AFA), Julio Grondona.
Un rumor que echó a rodar en Japón en las últimas horas, atribuido a una fuente extraoficial de la FIFA, daba como portador del número 10 al portero Roberto Bonano, inicialmente inscrito con el número 24.
En el campamento argentino fuentes cercanas al seleccionador Marcelo Bielsa dijeron que "en ningún momento" se pensó para ello en Bonano, el tercer portero de la selección argentina, quien finalmente llevará el número 23.
Desde que la AFA pidió autorización para quitar el número 10 de la selección, Maradona se manifestó "contento" y reconocido, pese a que durante muchos años millones de niños y jóvenes soñaron con jugar y usarla.