Asunción, 21 mar (EFE).- El entrenador argentino Nery Pumpido hizo hoy oficial su salida del Olimpia de Asunción, actual campeón de la Copa Libertadores, tras una racha de malos resultados que han forzado el fin de un idilio con la afición y la directiva del club que duró quince meses.
Tres empates y una derrota, ayer, jueves, ante el Alianza de Lima (0-1) en la competición internacional y una derrota el pasado sábado ante el recientemente ascendido Tacuary (1-4) en el torneo local, en el que ocupa la segunda posición tras cinco jornadas, han sido más fuertes que la excelente campaña 2002 del santafesino.
El ya ex técnico olimpista hizo una declaración final en una conferencia de prensa en la que no aceptó preguntas y sólo tuvo palabras de agradecimiento para los jugadores y directivos, y expresamente hacia el presidente, Osvaldo Domínguez Dibb.
"Quisiera agradecer este año y tres meses que pasé en un gran club en un buen país que me acogió muy bien. A veces hay circunstancias en las que uno tiene que dar un paso al costado", dijo Pumpido.
El entrenador deseó "lo mejor para esta institución" y expresó su agradecimiento hacia "muchísima gente" que, según dijo, le dio "la oportunidad de lograr el año pasado algo muy importante para Olimpia, de ser elegido el mejor técnico latinoamericano del año pasado y de haber sido elegido el quinto mejor técnico del mundo".
"Agradecerle totalmente a Osvaldo (Domínguez), como lo dije siempre y lo voy a seguir reiterando, la oportunidad que me ha dado de dirigir a este equipo", indicó.
Incluso, pidió excusas a la prensa por sus "reacciones" durante una relación que nunca fue fácil.
"Si he tenido algunas reacciones simplemente es porque soy un apasionado del fútbol, porque soy de contestar y defender con uñas y dientes lo que creo: defender al Olimpia y defender a mis jugadores", explicó el argentino.
Pumpido llegó a Paraguay en enero de 2002 con la única aureola de haber sido campeón del mundo con su país y haber defendido los palos de equipos como el argentino River Plate o el español Real Betis y una sombra de dudas entre los hinchas por su capacidad para dirigir el equipo con más títulos del país.
Pese a su breve experiencia como técnico al frente del argentino Unión de Santa Fe, no dio lugar a las dudas.
Con un equipo en el que la mayoría de jugadores eran auténticos desconocidos fuera de Paraguay, logró una Copa Libertadores en seis meses tras doce años sin tocar el trofeo más preciado del continente, mucho más de lo que la afición había soñado.
Con las velas hinchadas, el Olimpia se paseó por el mundo como el flamante campeón del continente y dio a su presidente la posibilidad de porfiar con la presencia del equipo en la Copa Intercontinental ante el "galáctico" Real Madrid.
Contra todo pronóstico, tuvo dificultades para renovar su contrato el pasado diciembre debido a que Osvaldo Domínguez Dibb se encontraba inmerso en su actividad política y armó un equipo que le empezó a dar buenos resultados en el torneo local (su asignatura pendiente) pero no tan buenos en la Copa.
La derrota ante Tacuary escoció en Villa Olimpia pero el fracaso de ayer, jueves, ante el casi desahuciado Alianza de Lima en el torneo continental, cegó a los aficionados que clamaron la salida del técnico con inusitada virulencia.
Entre rumores sobre quién se ocupará del banquillo decano -se habla del técnico de Guaraní, Gustavo Costas, y sobre todo del ex de Olimpia y actual responsable del 12 de Octubre, Alicio Solalinde-, Pumpido decidió abandonar el equipo sin polémica, sin rencor y con el deseo de volver.
"Olimpia sigue, tiene grandes jugadores que van a seguir como siempre dejando todo dentro de la cancha (...) y bueno, el fútbol da vueltas quién nos dice que algún día no nos volvamos a ver otra vez", concluyó. EFE
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