
Guadalajara. Habrá que llevarle la contraria a Carlos Gardel: veinte años sí son algo y se hacen muchos cuando un anhelo lleva tanto tiempo en espera.
Costa Rica empezará esta noche a recorrer el camino que la puede llevar de regreso a una cita olímpica de futbol; no asiste desde 1984, año en el que los jugadores del seleccionado eran apenas unos bebés.
Si se clasifica sería la tercera asistencia tica a un certamen de este calibre: la primera ocasión fue para Moscú 1980.
En ambas oportunidades, Antonio Moyano Reyna se encargó de dirigir a la Tricolor, tanto en la etapa eliminatoria como en el propio torneo olímpico.
La prolongada ausencia provoca que los Juegos Olímpicos aparezcan como la tarea pendiente de un futbol que, desde aquel entonces, comparece con frecuencia en los torneos con límite de edad (las Olimpiadas no permiten jugadores mayores de 23 años).
“Es un deseo, un anhelo que tenemos el de llegar a Atenas”, expresó a su llegada a esta ciudad, el viernes pasado, el técnico tricolor, Rodrigo Kenton.
La Selección tendrá en Jamaica (que llegó a Guadalajara al filo de la medianoche del sábado) el primer escollo en la ruta hacia Atenas, ciudad que albergará las Olimpiadas 108 años después de haber recibido la primera cita de la época moderna.
El juego está programado para las 6 p. m. en el estadio Jalisco. Costa Rica está encuadrada en el grupo B, al que pertenecen México y Trinidad y Tobago, protagonistas a las 8 p. m. del juego de fondo de la primera jornada.
El torneo continúa mañana con los choques correspondientes al bloque A: Honduras-Canadá (6 p. m.) y Estados Unidos-Panamá (8 p. m.), en el 3 de Marzo.
En esta misma ciudad, cuatro años atrás, a la Tricolor se le rompió el sueño olímpico. Aquel equipo tenía talento y una decidida vocación ofensiva, solo que fue sometido al libreto defensivo de su técnico, Rolando Villalobos.
Este combinado también posee capacidad ofensiva, pero el signo de interrogación se abre por la falta de rivales de fuste que lo hayan exigido o atacado a fondo.
Como dice Kenton: “Solo los juegos nos dirán cuál es nuestro verdadero nivel”.
Tal nivel deber ser mejor para amarrar uno de los dos cupos que dan derecho a las semifinales. Debe ser aún más alto para sortear al rival que le toque en esa fase (estadounidenses y hondureños son los candidatos más fuertes).
El estratega guarda cartas y por ello se reserva una posible alineación. “Todavía no, mejor dejemos algo para mañana (hoy); si no, no tiene gracia”, aseveró Kenton, mientras con un guiño y una sonrisa subrayaba sus palabras.
Podríamos apuntar que en realidad solo existe una duda: el dúo de ataque: Parks, Saborío y Scott están en la primera línea. Kenton gambetea la pregunta y dice que lo consultará con la almohada, al tiempo que descarta jugar con un solo punta. “Nunca lo he hecho”.
Entonces dos de aquellos tres, junto con Adrián de Lemos, Roy Myrie, Michael Umaña, Pablo Salazar, Junior Díaz, José Luis López, Daniel Vallejos, Pablo Brenes y Carlos Hernández serían los encargados de dar el primer puntapié en la recta final a Atenas.