Junto a Puche quedaron en libertad al menos cinco de los otros seis detenidos en la misma operación, entre ellos el vicepresidente del club andaluz, Pedro Martín Graciani, que también abonó otra fianza de 30 millones, y Alberto Núñez y José Luis Domínguez, de la consignataria de buques Alberto Núñez SL, de Málaga, aunque estos dos sin fianza, según informaron a EFE fuentes de la defensa.
También salieron libres sin fianza los dos arrestados en Barcelona, cuya identidad no fue precisada, mientras que se desconoce la situación actual y los datos del detenido que había en Valencia, que tampoco ha sido identificado.
A su salida del Juzgado, al que fue trasladado esta mañana, Puche manifestó a los periodistas que "todo es un infamia" y que su deseo ahora es que el Málaga CF gane a la Real Sociedad en el partido que disputarán el próximo domingo en el estadio La Rosaleda.
Optó por no hacer declaraciones, "porque salgo caliente y así no meto la pata", y emplazó a los informadores a una conferencia de prensa mañana en la sede del club.
El presidente del Málaga, que fue abrazado por los familiares que le esperaban, declaró su inocencia y aseguró que le trataron bien, que pudo dormir un poco anoche en los calabozos de la Comisaría Provincial de Policía y que esta tarde acudirá a la sede del club.