Madrid. Polonia obtuvo ayer su clasificación para el Mundial de futbol Corea y Japón 2002, en una jornada en la que la selección inglesa infringió una histórica goleada (1-5) a Alemania, con tres goles del joven delantero inglés Michael Owen.
Mientras, la selección española tuvo que esperar hasta los últimos instantes de la primera parte para anotar por medio de Diego Tristán el primer tanto de una goleada sobre Austria (4-0) que prácticamente selló el billete del conjunto español para el Mundial.
El delantero del Real Madrid Fernando Morientes, autor de dos goles, y el centrocampista del Lazio, Gaizka Mendieta, que anotó el cuarto tanto español en su vuelta a Mestalla, fueron los protagonistas de un encuentro en el que Juan Carlos Valerón evidenció una vez más su gran clase.
Regreso
Tras 16 años de ausencia de la fase final de un Mundial, Polonia volvió ayer a ganarse un puesto en la elite del futbol, tras golear por 3-0 a Noruega, en un encuentro en que volvió a marcar el delantero de origen nigeriano Emmanuel Olisadebe, la nueva sensación del futbol polaco.
Agradecido deberá estar el combinado polaco al delantero del Milán Andrei Shevchenko, autor de los dos goles de Ucrania en Minsk, que acabaron con cualquier esperanza de clasificación de Bielorrusia, el principal rival de Polonia por el liderato del Grupo 5.
Inglaterra no logró la clasificación, pero sí se aseguró depender exclusivamente de sus propios resultados para estar en la cita mundialista, gracias a la histórica paliza que infringió a Alemania.
El mítico delantero germano Karl Heinz Rummenigge no dudó en calificarla como "la más dolorosa de la historia".
Los hombres del sueco Sven Goran Eriksson no se amilanaron con el tempranero tanto del atacante del Bayern de Múnich Carsten Jancker, y liderados por Michael Owen perforaron hasta en cinco ocasiones la portería defendida por Oliver Khan.
Otro gran perjudicado fue Holanda, que cayó en Dublín por un solitario tanto de Jason McAteer, y quedó sin posibilidades matemáticas de clasificar directamente al Mundial; ahora deber¥á esperar un milagro para ir al repechaje.