El nombramiento de Francisco Pacho Maturana como técnico de la selección de Colombia provocó ayer polémica en el país suramericano, donde el futbol despierta la pasión de la afición y es una especie de bálsamo ante la realidad de guerra, desempleo y pobreza.
El Comité Ejecutivo de la Federación Colombiana de Futbol eligió el miércoles a Maturana, por cuatro votos a favor y uno en contra, para que entrene el equipo nacional de cara a la eliminatoria para el Mundial del 2006, la Copa Confederaciones de Francia del 2003 y la Copa América del 2004.
El entrenador, un odontólogo de 53 años que dirigió el equipo nacional que el año pasado ganó por primera vez la Copa América, el máximo torneo del futbol continental a nivel de selecciones, asumirá de nuevo la selección a la que clasificó a los Mundiales de Italia 90 y Estados Unidos 94.
“Es lo mejor que le pudo haber pasado al futbol colombiano, es un técnico ganador que conoce muy bien el futbol colombiano”, dijo el delantero Faustino Asprilla, quien juega en el Tuluá.
Pese a que Maturana ganó la Copa América en el 2001, dirigió a Atlético Nacional de Medellín al título de la Copa Libertadores de América en 1989 y fue campeón en Colombia con América en 1992, no logró clasificar a Colombia al Mundial del 2002.
Sus fracasos
El estratega, quien actualmente entrena el equipo Al Halil de Arabia Saudí, también fracasó con las selecciones de Costa Rica, Ecuador y Perú.
“Yo era de la opinión que viniera un técnico extranjero, porque ya sin haberse posesionado, sin haberse conocido sus planes, hay una división en el país”, dijo el comentarista deportivo de la cadena radial Caracol , Hernán Peláez.
El periodista, amplio conocedor del futbol, cuestionó la designación de Maturana, quien al parecer no presentó ningún proyecto de trabajo y pidió que la primera condición que se le debe imponer al técnico es que clasifique al Mundial del 2006.
“Hay división y es culpa de la Federación por el nombre de Maturana. Insisto en que el técnico debió ser extranjero”, dijo.
Por su parte, el periodista Iván Mejía, férreo opositor a Maturana y a su sistema de juego, dijo que la elección representa el continuismo y la falta de renovación en el futbol de Colombia.
“Hemos optado por el continuismo y el continuismo no es bueno cuando Maturana fue el culpable de la eliminación al pasado Mundial. El futbol de Maturana es lento, cansón, aburridor y pesado”, sostuvo Mejía, quien calificó al técnico de “mentiroso”.
El Comité de la Federación también nombró al entrenador Jaime de la Pava como asistente.
“Abogo por apoyo y respaldo a Maturana y de la Pava. Y antes de que arrecien las críticas de sus no pocos enemigos, pido paciencia para dejarlos trabajar”, dijo por su parte Mauricio Bayona, en una columna del diario El Tiempo .