Los Pistons de Detroit, con el escolta Richard Hamilton como líder indiscutible de ataque al anotar 21 puntos, 10 en el cuarto período, se impusieron anoche 69-65 a los Pacers de Indiana en el sexto partido de las finales de la Conferencia Este, que ganaron 4-2.
El triunfo permite a los Pistons volver a la final de la NBA por primera vez desde la temporada de 1990, cuando lograron su segundo título consecutivo.
Sus rivales serán los Lakers de Los Ángeles, que el lunes se proclamaron campeones de la Conferencia Oeste al ganar 4-2 a los Timberwolves.
Los Lakers tendrán la ventaja de campo en la final de la NBA, que comenzará este domingo en el Staples Center.
De nuevo el partido batió todas las marcas de mal juego y falta de espectáculo. Solo tuvo emoción y drama para los seguidores de ambos equipos, no para los amantes del buen baloncesto.
El parcial de la primera parte de 33-27, favorable a los Pacers, fue el más bajo en la historia de la NBA.
La diferencia estuvo en el acierto de Hamilton, que surgió en los momentos claves del cuarto período y anotó los puntos decisivos, igual que Chauncey Billups, que se quedó con 10 puntos.