
Lima. Perú y Bolivia empataron anoche a dos goles en un intenso partido que antes del ingreso del centrocampista peruano Roberto Palacios, parecía que iba a terminar en victoria visitante y con la primera sorpresa del torneo continental.
Palacios, que reemplazó a los 60 minutos a un errático Nolberto Solano, puso a su selección sobre los hombros y en 30 minutos de ensueño colocó a Perú a un paso de la gloria de la remontada heroica, que finalmente no se concretó por las imprecisiones locales y la gran noche del portero Leonardo Fernández.
Bolivia, que lució un gran despliegue defensivo, sorprendió a los peruanos en dos ocasiones que le fueron suficientes para sobrepasar a la irregular defensa local que, por ir siempre al frente, terminó dejando muchos vacíos en su sector.
Perú intentó sorprender al inicio del encuentro haciendo alinear a tres delanteros, con Pizarro y Maestri como puntas, y Farfán en función de enlace en reemplazo de Palacios, una sorpresa del técnico Autuori que no agradó a muchos.
A los 30 segundos un desborde de Farfán por la izquierda fue conectado de cabeza por Pizarro, en una acción de peligro bien conjurada por el meta Fernández.
El peso ofensivo peruano fue recargado, en esos minutos, en el hábil Farfán, quien por la izquierda le causó más de un dolor de cabeza a Jáuregui.
Perú mostró mucha movilidad, con proyecciones de Soto y Solano por derecha, y de Farfán con Vílchez por izquierda, aunque cometió el error de buscar siempre por alto a Maestri y Pizarro.
A los 12’, Bolivia tuvo su primera opción con un remate de Tufiño que fue controlado con esfuerzo por Ibáñez, en una jugada de pizarra que anunció el equilibrio que paulatinamente adquirió el encuentro.
Cuatro minutos después, un centro rasante lanzado desde la derecha por Soto recorrió toda la línea de meta boliviana sin poder ser conectado por Pizarro ni Maestri.
La ansiedad fue haciendo presa de los peruanos, deseosos de agradar a su público y llevó a que se produjeran errores en las entregas y el desorden cundiera en las filas locales, lo que enfadó a los 45.000 aficionados que acudieron al Estadio Nacional de Lima.
A los 21’ el exjugador del Celta español, Juan Jayo, envió un remate bajo que pasó besando el palo izquierdo de Bolivia; a los 27’ Pizarro ingresó a base de potencia y envió un potente remate de izquierda que fue desviado al tiro de esquina por Fernández.
A los 30’, el delantero del Bayern Múnich volvió a recibir un centro, esta vez desde la izquierda, que no pudo conectar con eficiencia de cabeza.
Pero fue Bolivia la que finalmente abrió el marcador. A los 36’, Joaquín Botero aprovechó el único ataque franco de su equipo para anotar con un remate cruzado desde la derecha.
Tras el descanso, Bolivia repitió su esquema defensivo y Perú mantuvo la intención de ir al frente, pero también los errores.
El juego aéreo facilitó el juego de los defensores bolivianos y en el 54’ Fernández realizó la atajada del encuentro, al parar un potente remate de Maestri.
Lima enmudeció
Y entonces Lorgio Álvarez vino a ponerle más presión a los peruanos con un estupendo tanto en el 56’, en un nuevo contragolpe que le permitió burlar con exquisites la salida de Ibáñez y rematar a gol casi sin ángulo.
Ese gol hizo que el técnico de Perú decidiera volver al cuadro que emplea en las eliminatorias para Alemania 2006, con el ingreso de Palacios por Solano y de Andrés Mendoza por Maestri.
El gran juego del primero generó a los 66’ una jugada profunda que terminó en un penal contra Vílchez, que Pizarro anotó para descontar y revivir a los incas.
La máquina peruana apareció en toda su dimensión, con ataques desde todos los frentes y acciones profundas en las que brilló el meta Fernández hasta que vino jugada magistral de Palacios, la estrella de la noche, que permitió a Perú igualar cifras en el 86’.