Estados Unidos quería despedir el softbol de las justas olímpicas con una nueva medalla de oro; las norteamericanas han ocupado el lugar más alto del podio en todas las olimpiadas en que se ha disputado esta disciplina.
Sin embargo, una heroína japonesa le aguó la fiesta a las chicas del Tío Sam .
Con la extraordinaria labor y liderazgo de Yukiko Ueno, conocida como la “Lanzadora de Hierro”, las niponas despacharon ayer a Estados Unidos 3-1 y se llevaron la tan anhelada medalla de oro en el torneo femenino de softbol de Pekín 2008.
Así se despide el deporte de las olimpiadas con la pitcher Ueno llena de fama y gloria.
Campeona. La “Lanzadora de Hierro” nació el 22 de julio de 1982. Ueno hizo más de 600 lanzamientos en cuatro días en Pekín. El miércoles tiró nueve entradas ante Estados Unidos y perdió 4-1 en los extrainnings.
Considerada la pitcher más veloz del softbol femenino en la actualidad, ayer Ueno consiguió marcar en las pistolas radar la espectacular velocidad de 118 kilómetros por hora (74 millas), solo comparable a las alcanzadas por los hombres.
Hace cuatro años, en Atenas frente al equipo de China, se convirtió en la primera lanzadora en completar un Juego Perfecto (ninguna rival llega a primera base) en Juegos Olímpicos, una hazaña que igualó en Pekín la estadounidense Abbott ante Holanda.
En el Mundial 2006, efectuado también en Pekín, Ueno venció en da semifinal, aunque después el plantel norteño logró el título del certamen.
Pero las revanchas son dulces y ayer el trabajo y esfuerzo dieron la recompensa a esta campeona, quien aunque no cuenta con la fama de Michael Helps o Usain Bolt, tiene un mérito igual de grande que el de esos atletas.
El softbol se despide de los Juegos con Japón como campeón y una figura que ha tenido el brillo de los extraclases: Yukiko Ueno.
“Mi gran fe en el triunfo fue lo que nos llevó a olvidar la fatiga y nos condujo al triunfo”, afirmó.