Montevideo, 21 jul (EFE).- El Peñarol de Montevideo comunicó hoy formalmente al francés Paris Saint Germain (PSG), que las fichas de los jugadores Carlos Bueno, de 25 años, y Christian Rodríguez, de 19, le pertenecen y que no son "libres" para ser contratados directamente.
Una nota firmada por el presidente del Peñarol, José Pedro Damiani, fue trasmitida al titular del PSG, Pierre Blayau, quien el martes afirmó un precontrato por 4 años con los jugadores, con la participación del intermediario de jugadores, Francisco "Paco" Casal.
Bueno y Rodríguez están declarados "en rebeldía" al negarse a firmar la prolongación de su contrato por un año más, como determinan las normas de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), acordadas con la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales, el sindicato de jugadores.
Dicha norma fue sido exigida por los propios futbolistas, como forma de garantizar un año más a los jugadores que no lograban ser traspasados, si se les ajusta la paga según el índice anual de inflación.
Damiani también comunicó al presidente del PSG que, además, el Peñarol posee los derechos formativos de ambos futbolistas.
La "rebeldía" por la no renovación por el jugador de su contrato, que para el equipo es obligatoria, puede extenderse en Uruguay por dos años, tras los cuales los jugadores obtienen su libertad.
El PSG anunció que alcanzó un acuerdo con los jugadores, pero a condición de que se solucione el problema reglamentario.
Igualmente, los futbolistas se incorporaron a los entrenamientos del PSG, en Divonne Les Bans, Suiza.
Damiani dijo que advirtió al PSG el riesgo económico que puede correr el club en el caso de que Bueno y Rodríguez se lesionen en dichos entrenamientos.
El Presidente del Peñarol añadió que esa eventualidad generará "otro problema".
Damiani y otros directivos están enfrentados con el intermediario Casal, luego que a principios de este año, el delantero Bueno se negase a ir al Mónaco, que ofreció 3 millones de dólares al Peñarol por la ficha en una negociación directa.
El jugador se negó al traspaso porque no intervenía su representante.
El pasado mes Casal ofreció 7 millones de dólares por las fichas de Bueno, Rodríguez y el zaguero Bizzera, que se recupera de una larga lesión.
Sin embargo, el Peñarol tasó los jugadores individualmente y pidió por Bueno 3,5 millones de dólares y 2,5 por el joven volante Christian "Cebolla" Rodríguez.
Casal rechazó las cifras y llevó los futbolistas a Europa, porque entiende que están libres.
Al parecer, una reglamentación de la FIFA de mayo de este año, ampara a los jugadores mayores de 23 años, que los deja libres una vez vencidos los contratos que les ligaban a las instituciones, si es que no acceden voluntariamente a la renovación.
La norma podría favorecer a Carlos Bueno, pero no al juvenil Rodríguez, que tiene 19 años.
También deberá resolverse si la prolongación automática por un año, que fijan las normas de la Asociación Uruguaya de Fútbol, acordada con el sindicato de futbolistas ampara o no los derechos de libertad del jugador.
El club uruguayo acaba de contratar a un estudio de abogados de Suiza para defender su posición ante la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), en el caso que este asunto llegue a esa organización.
El estudio suizo fue recomendado al Peñarol por el dirigente argentino Julio Grondona, dijeron fuentes del club.
La polémica también creó inquietud entre los demás profesionales del fútbol, porque la prolongación del contrato por un año con un sueldo mejorado según el índice de inflación, fue una larga reivindicación del sindicato de futbolistas. EFE
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