Montevideo, 24 abr (EFE).- Los directivos del Peñarol de Montevideo resolvieron hoy despedir al entrenador Luis Garisto, en medio de una grave crisis deportiva y social, que afecta a una de las instituciones históricamente más importante del fútbol uruguayo.
El entrenador de las divisiones inferiores, el ex internacional del Peñarol y la selección uruguaya, Mario Saralegui, asumirá la responsabilidad de dirigir al equipo de primera hasta el próximo junio, cuando finalice la temporada.
Colaborará con la tarea de Saralegui el también ex internacional Rubén Paz.
El Peñarol afronta en el último año una grave crisis deportiva, que parece no tener una rápida solución.
El Peñarol, tricampeón del mundo como ganador de la Copa Intercontinental (1961, 66 y 82) y cinco veces de la Copa Libertadores de América (1960, 61, 66, 82 y 87), está último en la clasificación del actual Campeonato Clausura de la temporada 2006 de su país.
Lleva cuatro partidos consecutivos perdidos y en ocho disputados ha ganado sólo dos, tras haber marcado 11 goles y encajar 12.
En la clasificación anual sumó 20 puntos (Apertura y Clausura) y está a 26 del líder Nacional, su eterno rival.
En la tabla para la pérdida de categoría ha sumado 55 puntos y está a 32 del Nacional, pero supera en 19 a los últimos de la clasificación: Cerro y Bella Vista, que tienen 36 puntos.
Con esta realidad, parece también que ahora están lejanas las hazañas como las que ha logrado históricamente de ganar dos veces cinco Campeonatos Uruguayos consecutivos durante el pasado siglo.
A la baja producción deportiva, la violencia demostrada por sus "barras bravas" también le ha costado la pérdida de 12 puntos, por una sanción del Tribunal de Penas, por lo que el Peñarol tiene una puntuación negativa en el torneo Clausura de -5.
El castigo fue a consecuencia de la muerte de un hincha del equipo de Cerro, a manos de un grupo de fanáticos del Peñarol, que le asesinaron a puñaladas a unos 300 metros del estadio Centenario, cuando aguardaba un autobús para regresar a su casa.
La justicia procesó a tres partidarios del Peñarol por "coautoría" del asesinato, pero no pudo aún determinar al verdadero responsable del apuñalamiento del hincha de Cerro, quien estaba junto a su esposa y su pequeño hijo en el momento del suceso.
El Peñarol había ganado hasta ahora su último partido ese día, el pasado 11 de marzo, al colista Cerro (1-0).
La paciencia de los directivos y de los hinchas parece haberse colmado frente al Deportivo Colonia, tras perder el sábado (1-0), ante uno de los colistas de la clasificación.
En los últimos días, había trascendido que la mayoría de los directivos estaban de acuerdo con destituir a Garisto, una de las glorias del Peñarol como jugador.
Garisto tras la anterior derrota dijo: "Yo no renuncio, que me echen". EFE
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