Sandra Zumbado A. / Redactora
El clásico siempre trae consigo una enorme presión para los protagonistas.
Pero esta noche, en la gramilla del Alejandro Morera Soto, el peso mayor se decantará del lado tibaseño.
El eco de silbidos y reclamos en contra del técnico saprissista, Patricio Hernández, todavía resuena en los corredores morados y lo conversado en la sesión de la junta directiva del jueves anterior sigue latente en boca de todos.
"Saprissa está trabajando muy fuerte para el compromiso con Alajuelense. Es un campeonato aparte y no queremos dejar escapar la oportunidad de ganar esos tres puntos, aunque vivimos una realidad difícil en las filas", comentó Mínor Vargas, presidente de los morados.
El jerarca de los tibaseños fue claro en señalar la preocupación que existe por la reacción del público y otros sectores ante la derrota del miércoles, 2 a 0 ante el Santos, y las medidas por tomar si se presentara una nueva debacle.
"El resultado del clásico determinará mucho los pasos siguientes en distintas áreas. Lo que ocurra el sábado puede apaciguar o encender los ánimos; por eso, no importa lo que ocurra, nos reuniremos el domingo para estudiar el siguiente paso que daremos", explicó Vargas.
El futuro
Vargas destacó que ellos se encuentran casados con el proceso que se desarrolla actualmente, pero que nunca podrían ignorar situaciones de peso como las que desencadenó la derrota frente al Santos.
"Vamos a llegar con la moral tan alta como podamos y no pretendemos dejar que Alajuelense consiga los primeros tres puntos de los 11 que requiere frente a nosotros. Es claro que, dependiendo de lo que pase, habrá que pensar en algún ajuste o un cambio en la dirección técnica", manifestó Vargas.
Ayer, Hernández se entrenó a puerta cerrada con sus pupilos y aunque se intentó localizarlo a lo largo del día el técnico prefirió concentrarse en la preparación del juego ante los manudos.
"Nos preocupa, además de lo deportivo y los resultados que podamos lograr en estos compromisos, la agresividad con la que se trató al técnico y algunas amenazas. Eso nos mantendrá en alerta permanente, porque no es normal dentro de nuestros seguidores", agregó el directivo morado.
Y como la situación se torna adversa de momento, la directiva tiene ya programada una reunión para el domingo, para analizar los efectos del clásico.