Roma. A una semana de haber comenzado el campeonato de Italia de fútbol, el "calcio" fue sacudido por un caso de pasaportes falsos en el que jugadores no europeos se beneficiaban de la condición de tales para que sus clubes no superaran la cuota de extranjeros de la FIFA.
Este nuevo asunto envuelve en sospechas al mercado de transferencias de jugadores extranjeros a los clubes italianos, siempre a la búsqueda de talentos, sobre todo en América del Sur, para reforzar sus plantillas, lo que hacen al son de millones de dólares.
Después de los casos de dopaje en 1998 y de las naturalizaciones "abusivas" la temporada pasada, el asunto de los pasaportes falsos ensucia todavía más la imagen del deporte rey en Italia.
Este último, saltó a la palestra el 14 de setiembre pasado en Varsovia, con la detención durante varias horas de dos jugadores brasileños del Udinese, Silva Warley y Valentim Alberto, quienes presentaron a la policía de fronteras pasaportes portugueses falsos.
La Federación italiana y la fiscalía de Udine abrieron una investigación sobre estos pasaportes europeos falsos, que permitían a los clubes contratar jugadores de fuera de la Unión Europea sin superar la cuota impuesta por la Federación Internacional de fútbol (FIFA).
La semana pasada, el uruguayo Alejandro Da Silva y otro futbolista brasileño, Henrique Amaral Jorginho, recibieron una orden de expulsión de Italia decidida por la jefatura de policía de Udine por posesión de pasaportes portugueses también falsos.
"Logramos establecer esta falsa identidad por la firma del funcionario -portugués- que figura en el documento. La embajada de Portugal nos informó que nunca existió dicho funcionario, por lo que determinamos que el pasaporte era falso", declaró el jefe de policía, Giuseppe Di Donno.
Otros jugadores se encuentran actualmente bajo sospecha de poseer también pasaportes falsos, entre ellos el brasileño Nelson De Jesus Dida, portero titular del AC Milan, mientras que la situación de su compatriota del AS Roma, Assun}ao, de los argentinos del AC Milan, Fabián Ayala y José Antonio Chamot, y el del Parma, Matías Almeyda, están siendo investigadas.
Vincenzo Morabito, representante oficial del Lazio de Roma ante la FIFA y vicepresidente de la Asociación internacional de agentes de jugadores, lanzó un exhorto para que se tomen severas medidas contra los responsables de este tráfico.
"No se encuentran pasaportes dentro de un huevo de Pascua. Alguien tiene que ofrecérselos a esos vendedores de jugadores y me temo que existe una verdadera organización criminal tras esos agentes. Aspiro a que la investigación en curso eche luz sobre la verdad y se condene con severidad a los responsables", afirmó Morabito.
"Para salir de algo tan vergonzoso es necesario que las Federaciones y la FIFA intervengan, puesto que hasta ahora hubo demasiada laxitud", agregó.
No obstante, el club de Morabito, el Lazio de Roma, también es protagonista de una historia de documentos falsos desde la temporada pasada, vinculada a la naturalización del futbolista argentino del equipo, Juan Sebastián Verón.
Fue emprendida una investigación judicial sobre el caso Verón, quien está bajo sospecha de haberse nacionalizado italiano de manera irregular. El argentino afirmó que uno de sus tatarabuelos era calabrés, pero, los documentos enviados al consulado italiano de La Plata (provincia de Buenos Aires) presentaban graves irregularidades.