El futbol de España y Costa Rica se vio trastornado ayer con la noticia de la muerte de Eduardo Toba Muiño, uno de los personajes del banquillo que más influyó en la historia deportiva de ambos países.
El entrenador del Club Sport Herediano, por dos temporadas, y del seleccionado mayor costarricense, por un corto pero fructífero período, falleció a la edad de 78 años en La Coruña, en la región de Galicia, tras una larga enfermedad que debilitó su salud en los últimos tiempos, víctima de cáncer.
Toba fue también designado seleccionador de España, en 1968, cargo en el que sustituyó a Domingo Balmanya y en el que fue cesado en 1969, al no conseguir clasificar a los ibéricos al Mundial de México 70.
El antiguo pedagogo combinó el deporte (atletismo y futbol) con su otra pasión, la rama de la medicina, en las especialidades de traumatología, ortopedia, rehabilitación y medicina deportiva.
Nativo de la localidad coruñesa de Muxía, donde tenía su residencia familiar, inició su carrera en 1950 con el Deportivo de La Coruña, primero como preparador físico y luego como técnico una vez que en 1951 logró el título académico correspondiente.
Cetros en Costa Rica
Tras dirigir en 1956 al Oviedo, al que salvó del descenso, probó suerte en tierra americana. En 1959, mientras fungía como médico en Caracas, Venezuela, fue convencido por el empresario Lázaro Cándal para venirse dos años a Heredia.
Aquí lo acompañó el éxito deportivo en todo momento. Llevó al Herediano al título del campeonato de Primera División y de Copa, en 1961. Y con la selección tricolor también cosechó otros lauros regionales.
En primera instancia se adjudicó en forma invicta el X Campeonato Centroamericano y del Caribe de Futbol de ese año (el último antes de la fundación de la Concacaf) y estuvo cerca de clasificar al primer equipo del país al Mundial de Chile 62.
Entre sus mayores logros está el primer triunfo tico sobre la selección de México, en marzo del 61, que finalizó 1 a 0, con un inolvidable gol de Carlos Vivó Gobán.
Y en su carrera en España no solo pasó por el Oviedo, sino por Tenerife, Murcia de Córdoba y Hércules de Alicante. Abandonó este deporte en 1969, para afincarse en La Coruña y ejercer su profesión de médico.
Al fallecer, Toba dejó un legado de libros sobre preparación física en el futbol, medicina deportiva y tácticas basadas en su amplia experiencia como director técnico.
Para esta información se consultaron las agencias EFE y AFP.