Reynaldo Parks es un vivo ejemplo de que en el futbol vale la pena quemar etapas. A esa conclusión se llega tras escuchar la apretada síntesis de su trayectoria balompédica: Limón, Herediano, Municipal de Guatemala, Jaguares de Colima (Primera A México) y Tecos de Guadalajara. Cada peldaño sintetiza un objetivo alcanzado.
El defensor vive este presente auspicioso lleno de fe, pensando que el gran momento de su vida llegará ahora, tras suscribir un contrato por tres temporadas con los Tecos.
Distendido y frontal, habló con La Nación de todos los temas.
-Vamos desde el principio. ¿Quién lo llevó a México?
-Para todo se necesita suerte. Resulta que en las ligas menores del Municipal de Guatemala, donde estuve un par de temporadas, trabaja un mexicano de nombre Luis Gril Prieto, quien me recomendó para una prueba.
-¿Y se fue sin pensarlo?
-No lo dudé. Era mi oportunidad de seguir proyectándome en el extranjero y gracias a Dios me fue excelente, porque tras el mes de prueba, me dijeron que me quedara.
-Pero usted fue a la Primera A, no a los Tecos directamente.
-Sí, así fue, debido a que el equipo tenía el cupo de extranjeros completo. Me propusieron entonces jugar en la Primera A con los Jaguares de Colima.
-¿Cuántos partidos jugó para los felinos?
-Unos 22 partidos correspondientes al Torneo de Invierno de la Primera A azteca.
-Firmar por tres temporadas, ¿no es mucho tiempo?
-No, creo que no, además, recuerde que ahora las cláusulas de los contratos prevén una desvinculación si nos aparece otra oferta mejor.
-Hablemos sobre su debut el fin de semana anterior. La prensa habló bien.
-Jugamos ante el Veracruz. Ingresé como titular, por accidente. Resulta que el defensor derecho de los Tecos estaba expulsado y me llamaron de emergente.
-Y ahora que ya su compañero purgó la fecha de castigo, ¿se quedará en banca?
-No lo sé, espero que no, porque, a decir verdad, me jugué un buen partido, al punto de ser felicitado por propios y extraños. Espero quedarme con el puesto.
-¿Cómo lo tratan sus compañeros?
-No tengo queja alguna, me va muy bien.
-¿Ha conversado con Jafet o Medford?
-Con Soto casi siempre, máxime que somos vecinos -ambos viven en Guadalajara-. A Jafet me une una gran amistad porque estuvimos juntos en diferentes procesos de selecciones menores.
Respecto a Medford, aún no me he comunicado con él, como tampoco con Allan Oviedo.
-¿Cuáles son las diferencias entre el futbol tico, el guatemalteco y el mexicano?
-Para serle sincero, el futbol tico y el azteca se asemejan. Ambos son intensos y cuentas con grandes individualidades. México, eso sí, nos lleva una gran ventaja en infraestructura. Por su parte, el futbol de Guatemala es más pausado, le falta dinámica.
-¿A qué aspira ahora que llegó a la máxima categoría?
-Quiero ser figura, protagonista. Para ello trabajo fuerte a diario y me inspiro en mi esposa Irma Loáiciga y mis pequeños Launy, de 4 años, y Reynaldo, de dos.
Así está Reynaldo Parks hoy, manejando sueños protagonistas.