Asunción (Paraguay). En 1998 la selección paraguaya de futbol asombró en el mundial de Francia con una sólida defensa y estuvo muy cerca de forzar tiros penales con los locales en los octavos de final del torneo.
Un año más tarde, a días de debutar como anfitrión en la Copa América y todavía con una mayoría de sus figuras mundialistas, su defensa parece haberse desmoronado y el equipo exaspera a sus seguidores por la pobreza de su rendimiento en ataque.
El domingo, los paraguayos vencieron a duras penas 1-0 a un oscuro combinado brasileño del estado de Mato Grosso, en su penúltimo partido amistoso antes del torneo, que comenzará el 29 de junio.
El pálido triunfo, que llegó con un cabezazo del defensor central Celso Ayala en el minuto 63, no convenció prácticamente a ningún especialista y no consiguió borrar la amargura de la derrota sufrida el viernes ante Uruguay 3 a 2.
El partido ante los uruguayos había sido un récord de ventas para el futbol local, con la asistencia de más de 25.000 espectadores. El partido del domingo fue también un récord, pero por ser el encuentro de menor convocatoria desde que se iniciaron los amistosos de la selección paraguaya.
El encuentro con los brasileños en Pedro Juan Caballero, en la frontera norte con Brasil, fue presenciado apenas por 3.800 personas y el resultado generó más dudas que certezas.
"La selección... carece de un hombre cuyo liderazgo sea capaz de alzarse al hombro el equipo en los momentos de desorientación", comentó el matutino La Nación, en tanto el diario Noticias dijo que "el marcador no fue convincente".
Falta ritmo
"El problema es simplemente que todavía estamos buscando nuestro ritmo de competencia para lograr lo que el técnico pretende", explicó el centrodelantero Roque Santa Cruz, una de las principales figuras del equipo paraguayo.
Pero Ever Almeida, técnico de origen uruguayo, reclama que para poner en marcha sus planes necesita justamente lo que no tiene: tiempo.
El cuadro albirrojo hace agua por los latereales de su defensa, no recupera balones en el centro del campo y Santa Cruz y los delanteros Mauro Caballero y Hugo Ovelar juegan cada uno por su lado, sin intentar tocar el balón en ataque.
La única esperanza de una mayor solidez es la incorporación del volante de marca Julio César Enciso, del Internacional de Porto Alegre, y los defensores Francisco Arce, del Palmeiras -todos del futbol brasileño- y Carlos Gamarra, recién firmado por el Atlético de Madrid español.
Las principales figuras mundialistas ausentes en la Copa América serán el carismático portero José Luis Chilavert, del Vélez Sarsfield de Argentina, y los atacantes Miguel Benítez, del Español de Barcelona y Hugo Brizuela, figura del futbol chileno.
La ausencia de Chilavert, por diferencias con dirigentes locales, es sin duda la más sensible, pues era el líder del equipo guaraní.
La selección paraguaya debutará el 29 de junio en la jornada inaugural del torneo suramericano ante Bolivia. Luego completará sus partidos del grupo A frente a Japón, el 2 de julio, y Perú, el 5.