Londres (AP. El futbolista del Tottenham inglés, Wilson Palacios, viajó el sábado a Honduras luego de que las autoridades de ese país encontraron la osamenta de su hermano menor, secuestrado hace un año y medio.
Las autoridades hondureñas anunciaron el viernes el hallazgo del cuerpo de Edwin René Palacios enterrado en una montaña en el norte del país.
Edwin tenía 15 años cuando fue secuestrado el 30 de octubre de 2007 de la casa de su familia en La Ceiba, a unos 350 kilómetros al norte de Tegucigalpa, sobre la costa del Caribe.
La familia Palacios pagó una recompensa de más de 200.000 dólares por su rescate, pero el joven nunca fue dejado en libertad.
El muchacho recibió noticias de su familia sobre lo que sucedió a eso de la 1 de la mañaña, y creo que sus hermanos identificaron el cadáver, dijo el técnico del Tottenham, Harry Redknapp. Pero él estuvo sentado en el vestíbulo del hotel con la maleta empacada hasta las 7 de la mañana porque no quería despertarme.
Redknapp dijo que el mediocampista de 24 años regresó a Londres desde Liverpool, donde su equipo jugaría contra Everton, para luego volar a Honduras.
Este tipo de cosas ponen todo en perspectiva, dijo Redknapp después del empate de su equipo 0-0. Uno no podría pedir a un muchacho más tranquilo y agradable. El fútbol no es tan importante después de esto.
Los huesos los encontraron unos 50 policías que, armados de palas y otras herramientas, excavaron durante cuatro días en una montaña conocida como El Paraíso, a unos 250 kilómetros al norte de Tegucigalpa, luego que dos pandilleros presos revelaron el sitio donde estaba el cadáver. Ambos son líderes de la pandilla La 18 y fueron detenidos la semana pasada.
Según los análisis médicos de la fiscalía, Edwin habría sido asesinado el 13 de noviembre de 2007, cuando la familia Palacios pagó el rescate.
Edwin era el menor de una familia de futbolistas, aunque el más destacado es Wilson. Sus hermanos Milton, Jerry y Johnny militan en la liga hondureña.
Su padre, el ex futbolista Eulogio Palacios, entrenó a sus hijos y hace lo mismo con los niños pobres de La Ceiba.
Cinco hombres armados y encapuchados rompieron las cerraduras y sacaron violentamente al muchacho el 30 de octubre de 2007 de su residencia en el barrio Las Mercedes de La Ceiba.
Edwin, que en ese entonces tenía 15 años, participó brevemente en la selección sub23 de Honduras en el 2006 y de la sub17, que clasificó al mundial en 2007, y jugaba en las reservas del Olimpia de la primera división de Honduras.
En Honduras operan desde 1986 las pandillas Mara Salvatrucha y La 18, con más de 20.000 miembros que aterrorizan a la población con sus acciones violentas.