
Un integrante de la Selección Sub-23 de Costa Rica fue la grata sorpresa en la cuarta etapa del giro a la tica, al triunfar tras los 139,2 kilómetros entre Nicoya y Esparza, con un tiempo de 3:14:58.
El paraiseño Sebastián Moya se convirtió en el primer nacional que le pone su firma a una largada de esta edición, todo un logro para él, quien al sentirse que el triunfo era suyo y que iba enfilado a cruzar de primero la raya de sentencia, no contuvo el llanto.
Moya entró llorando a meta, porque estaba viendo cómo uno de sus grandes sueños se hacía realidad.
“Estoy muy contento, era algo que estaba buscando, en la Selección Sub-23 venimos a ganar etapas y ser protagonistas y ya cumplimos", manifestó Moya con mucha euforia
Y agregó: "Ya conocía la cuesta, me sentí bien de piernas, sabía que tenía que ir con Eddier Godínez (El Lagar Amanco Lufese) y con el guatemalteco Luis López (Ópticas Deluxe). Los últimos kilómetros fueron una pelea mental, pero mantuve la calma, lo supe llevar y se dio”.
Dijo que este año fue difícil para el ciclismo nacional, pero que con su victoria, lo cierra con un broche de oro.
“Agradecer a la Federación y a todos, a mi familia que está aquí, creo que tengo buena barra”.

Moya no solo se vio bien en el ascenso, también se lució en la bajada.
“Yo tan solo tengo 21 años y que me den la oportunidad de poder medirme acá, es increíble. El ascenso lo conocía. En la Vuelta de la Juventud no lo supe tomar bien, empecé a subir muy duro y más arriba no tuve las fuerzas. Esta vez lo tomé un poquito más suave para subir ahí, lo logré, hasta llevarme la etapa”, relató.
El descenso lo tenía calculado y sabía cuáles eran las curvas, las conocía.
“Era bajar a morir, así lo hice. La vez pasada perdí la etapa, sabía que Godínez venía tocado, entonces subí a paso para no maltratarlo y cuando vi que yo no venía rueda, seguí. Arriba, la afición, mi familia y la ambición me llevaron a esto. La etapa la estaba buscando tanto, tenía tantas ganas y querer es poder. Le pedí a Dios que me la diera y me premió”.
Mientras que él saboreaba las mieles de la victoria en Esparza, el hombre que iba vestido de amarillo vivía todo un drama, quien iba acompañado por el excampeón de la Vuelta a Costa Rica 2012, el colombiano Óscar Sánchez y cayó al sexto puesto de la tabla acumulada.
Efrén Santos (Canel’s Specialized) sufrió con la primera insinuación de montaña de la Vuelta y perdió el liderato general. Ahora, el nuevo mandamás de la competencia es el colombiano Diego Cano (TBCY Strongman Coldeportes). con un acumulado de 13:28:57, seguido por Bryan Salas (Nestlé 7C CBZ Giant) a 40 segundos y su compañero Daniel Bonilla a 56 segundos.
“Decidimos atacar, nos pusimos de acuerdo con el equipo, esperamos el momento, me sentí bien al final y estoy contento al tener la camisa de líder. Este era el plan de carrera, nos pusimos de acuerdo y supimos hacer las cosas. Vamos a ver si podemos defender esta camiseta hasta el final. Recibiremos muchos ataques, pero estamos preparados”, citó Cano.
Este jueves a partir de las 9 a. m. se correrá la quinta etapa de la Vuelta, en la que empieza la dureza de la montaña. Serán 100,5 kilómetros entre Esparza y Grecia, con una meta volante en El Roble, un premio de montaña de primera categoría, en el Alto de Santiago (kilómetro 64,25) y un premio de montaña de tercera, en meta.
