Una clara muestra de deportividad en el Mundial de Atletismo, en Doha, Catar, le está dando la vuelta al mundo este viernes.
Ocurrió durante la prueba masculina de 5.000 metros lisos, en la que un atleta ayudó a otro para terminar la distancia.
Los protagonistas son el corredor de Aruba Jonathan Busby y el de Guinea Braima Suncar Dabo.
En un video viralizado durante la mañana y tarde de este viernes, se observa a Busby con dificultades para culminar la competencia, mientras Dabo llega a su “rescate” para incluso evitar que se fuera al suelo.
El competidor de Aruba no soportó las condiciones climáticas a las que también se deben enfrentar los deportistas.

Según han reportado medios internacionales, las temperaturas de este viernes, primer día del Mundial, llegaron a más de 30 grados Celsius, mientras que la humedad lo hace aún más pensado.
Incluso, días atrás las atletas ticas Noelia Vargas y Gabriela Traña entrenaron a una temperatura de 43 grados.
Dabo sostuvo a Busby en los últimos 250 metros de la prueba, después de constatar que no iba a poder terminar sin su ayuda.
Su gesto provocó la lluvia de aplausos, igual o más emocionantes de si se tratara de una medalla.
“Solo quería ayudarle a terminar la carrera”, declaró Dabo, de 26 años, con ayuda de un traductor ante el interés de la prensa internacional. “Quería ayudarle a cruzar la línea. Creo que cualquiera en esa situación hubiera hecho lo mismo”, añadió este estudiante, quien vive en Portugal.
Cuando ambos cruzaron la meta, el corredor de Aruba, de 33 años, se fue al suelo.

Las felicitaciones han llegado desde muchísimas partes, por ejemplo los sitios oficiales de los Juegos Olímpicos, hasta la misma Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), organizadora del campeonato mundial.
Estos deportistas son los únicos representantes de sus países en este Mundial, acabaron con más de 18 minutos, un tiempo anecdótico, pues se ganaron la ovación del día por su gesto de fair play.
Casi cinco minutos antes, el etíope Selemon Barega ganó la primera serie (13:24.69), mientras que el joven prodigio noruego Jakob Ingebrigtsen, cuarto, se clasificó para su primera final mundial unos días después de haber festejado sus 19 años.
