San Luis. AP. El Salón de la Fama del Beisbol es muy vigilante a la hora de seleccionar artefactos e indumentarias para sus exhibiciones en Cooperstown.
Seguramente el bate de Albert Pujols de la histórica noche en la que bateó tres jonrones debe estar en la lista de los curadores.
Quizás deban pedirle a los Rangers de Texas que cedan el teléfono del bullpen del equipo visitante en el Ballpark de Arlington: el teléfono de línea terrestre que les costó a los Cardenales de San Luis el quinto juego de la Serie Mundial.
Esta fue la excusa que utilizó el mánager Tony La Russa para explicar las extrañas decisiones que llevaron a que Mike Napolli diera el palo definitivo en el octavo inning.
Ironías aparte, el fiasco del teléfono exhibió que el entrenador activo con más victorias no es infalible. También evidenció que el beisbol no debe depender tanto de una tecnología tan antigua, para comunicar con precisión la estrategia sobre el uso de los relevistas en las últimas entradas.
Lo ocurrido dejó a todos perplejos, incluyendo a los propios jugadores de los Cardenales.
Cuando empezó la Serie Mundial, al analizarse el emparejamiento de fuerzas de los dos equipos, La Russa le ganaba por mucho a su colega Ron Washington, en cuanto a su genio para tomar las decisiones correctas. Hasta ahora, sin embargo, el duelo se inclinó desigualmente a favor de Washington, unmánager más reconocido por su alto histrionismo.
Lo cierto es que hoy podría caer el telón, si los Rangers ganan en el partido que se jugará a las 6 p. m. (hora tica) en San Luis. El mexicano Jaime García (0-2) partirá por los locales, ante Colby Lewis (1-1).