
PANAMÁ. AFP. El saltador Irving Saladino paralizó ayer Panamá tras ganar en una emocionante competencia la medalla de oro en la prueba de salto de longitud del Mundial de atletismo en Osaka.
Las principales estaciones de radio y televisión suspendieron su programación para presentar los seis saltos de Saladino, a quien la prensa deportiva bautizó como “El Canguro”, mientras su madre, Cristina de Saladino, se mostraba nerviosa por el final no apto para cardíacos de la prueba.
En las oficinas públicas, bancos e inclusive en el palacio presidencial de Panamá se suspendieron los servicios, y la atención se concentró en el sexto salto de Saladino, tras el impresionante 8,47 metros del italiano Andrew Howe que lo puso en la puerta de la victoria.
Pero el salto de Saladino, de 8,57 metros en el último intento, le dio a Panamá su primera medalla de oro en una justa universal.
El propio presidente Martín Torrijos detuvo sus actividades para llamar a Saladino y felicitarlo.
El atleta ingresa a la lista de deportistas sobresalientes del pequeño país centroamericano al lado de figuras como el tetracampeón Roberto Mano de Piedra Durán, el lanzador de los Yankees de Nueva York, Mariano Rivera, el exgoleador del Málaga de España, Julio César Dely Valdés, y el desaparecido atacante del Tenerife español, Rommel Fernández.
Saladino, quien entrena en Sao Paulo, Brasil, desde el año 2004 con una beca de la Federación Internacional de Atletismo, aspira a revalidar su trofeo en los Juegos Olímpicos de Pekín.